Cantabria

Monasterio de Santo Toribio de Liébana

Excursiones desde Santander

Cantabria es una de las comunidades españolas más ricas en cuanto a paisajes y hermosos lugares para visitar. Desde Santander, puedes hacer diferentes visitas, que te darán una idea de esta comunidad y que no te llevarán mucho tiempo. En el siguiente mapa puedes ver dónde están situados los distintos lugares de los que voy a hablar en este post.

Santillana del Mar

La preciosa localidad de Santillana del Mar, es una de las visitas imprescindibles si te encuentras en Cantabria.

Esta localidad, llena de encanto, cuenta además con dos atracciones imprescindibles para los aficionados al arte y la historia: las Cuevas de Altamira y la Colegiata de  Santa Juliana. Además de ser uno de los enclaves del Camino de Santiago.

Las cuevas de Altamira, si bien cerradas al público en general, son uno de los patrimonios históricos y artísticos más importantes de la Península Ibérica. Se encuentran a 2 km. de Santillana, y cuentan con un museo que sí es visitable. Eso sí, desde enero de 2014 se ha iniciado un programa de investigación que permitirá unas visitas muy limitadas.

La Colegiata de Santa Juliana es una auténtica maravilla del románico, con un claustro verdaderamente hermoso. Entrar en ella es transportare siglos en el tiempo, y disfrutar de la simple belleza de la arquitectura románica

Cabárceno

Situado a pocos quilómetros de Santander, en un entorno increíble, se encuentra el Parque de la Naturaleza Cabarceno. Se trata de un inmenso zoológico, donde podrás ver distintas especies de animales. Las instalaciones son enormes y los animales se encuentran en gigantescos  recintos.

Para moverte por Cabarceno es necesario llevar un coche. Es imposible hacer ningún recorrido a pie, a pesar de que los animales no están en libertad y el peligro sería similar al de un zoológico normal. Sin embargo, el recorrido está hecho de tal manera, con carreteras estrechas por las que todo el rato pasan coches, cuestas increíblemente empinadas, y falta de caminos, que la única posibilidad para la visita es ir en coche o contratar una excursión organizada. Esto implica que, además, tienes que estar continuamente aparcando, bajando y subiendo del coche,etc., con las complicaciones que esto conlleva si vas con niños muy pequeños o personas mayores, o si eliges un día de gran afluencia de público.

 

Como ya he dicho, los recintos para los animales, son enormes, esto es una gran ventaja para ellos pero lo que también es cierto es que los mirados y zonas de parada están puestos de tal manera, que en muchos caso es posible que te tires un buen rato sin poder ver ninguno de los animales que se supone están en los recintos.

Es cierto que el entorno es muy hermoso, pero sinceramente, a no ser que tengas mucho interés en este tipo de parques, yo me ahorraría los 25 € que cuesta la entrada de adulto.

Comillas

Por lo que Comillas es conocida es principalmente por tener uno de los más hermosos ejemplos de arquitectura modernista: El Capricho, de Gaudí. Aunque cuenta con otros interesantes edificios como el Palacio de Sobrellano o la Universidad Pontificia.

El Palacio de Sobrellano y el Capricho, se encuentran uno junto al otro en el centro de Comillas, y son una visita imprescindible. El Capricho es una residencia de verano encargada al arquitecto, hermosa y muy curiosa. El Palacio de Sobrellano es un imponente edificio neogótico del arquitecto Joan Martorell, y en el que también trabajó Gaudí.

La Universidad Pontificia se encuentra en lo alto de la localidad y bastante separada del centro.

Pero si eres de los que te gusta la playa, bastante separada de la parte monumental, Comillas cuenta con una magnífica playa de arena blanca, de la que podrás disfrutar si te acercas un día de sol.

Cueva del Soplao

Esta cueva es una auténtica maravilla geológica, que recibe cientos de visitantes. Podrás entrar con las visitas guiadas, mediante un gracioso tren minero, y verás increibles formaciones rocosas. La visita dura una hora, y te recomiendo que lleves ropa de abrigo y un impermeable, y que reserves las entradas con antelación para no quedarte en la puerta. Si por lo que sea no es posible, mejor madruga y entra de los primeros, a partir de las 11 suele hacerse difícil encontrar entradas libres.

Monasterio de Santo Toribio de Liébana

Este hermoso monasterio se encuentra en un entorno incomparable, y es una de las visitas imprescindibles si vas a Cantabria. En el podrás encontrar el lugar donde vivió Beato de Liébana, quien escribió los “Comentarios al aspocalipsis”.

Fuente Dé

He de decir que en Fuente Dé encontré uno de los más hermosos paisajes que he visto hasta el momento. Subir en el teleférico hasta las cumbres, en pleno corazón de los Picos de Europa, y asomarte al mirador sobre el valle, es una experiencia única e inolvidable. No creo que pueda describir el hermoso paisaje, eso sí puedo haceros varias recomendaciones:

  • Llegad muy pronto, o tendréis que esperar varias horas para poder coger el teleférico.
  • Llevad ropa de abrigo, porque se salva un desnivel de 753 m. y en la parte de arriba os encontraréis con varios grados menos.
  • Hay que llevar un calzado adecuado, vamos a meternos en plena montaña, y por muy preparado que esté para las visitas en mejor ir vestido de forma adecuada.
  • Si eres aficionado a la montaña, varias rutas senderistas salen de aquí, infórmate y disfruta.
  • Es una buena idea combinar esta excursión con Santo Toribio de Liébana, ya que están muy cerca.

Otras visitas

Otros lugares para visitar si estas en Santander:

  • Liérganes.
  • Potes.
  • Cabezón de la Sal y su bosque de Secuoyas.
  • San Vicente de la Barquera.
  • Castro Urdiales.

Aunque estos son sólo algunos ejemplos.

Playa del Sardinero

Santander

Situada en el norte de España, en la comunidad autónoma de Cantabria, Santander reúne la comodidad de la ciudad, un cierto carácter señorial, y un maravilloso espacio para disfrutar de la playa y el mar. En ella puedes tomarte unos días de auténtico relax, y con la posibilidad de hacer interesantes visitas a lugares de gran encanto como Santillana del Mar, Comillas,etc.

Santander desde la Península de la Magdalena

Vista de Santander desde la Península de la Magdalena

Sin embargo, si eres un gran amante de la playa, y disfrutas de pasar días completos tomando el sol en la arena, deberías plantearte el dirigirte más hacia el sur. Estamos en el Cantábrico, probablemente encontrarás lluvia y mal tiempo como mínimo uno o dos días de tu estancia en la ciudad, y es muy probable que no haga tiempo de playa más allá de un par de mañanas. Eso sí, las temperaturas son muy agradables, y en verano puedes relajarte tranquilamente escapando del calor excesivo de otros puntos de España, pero sin pasar tampoco mucho frío. Es también, por esta razón, un gran destino para visitar en invierno.

Lugares emblemáticos

Conocer Santander es pasearse por sus calles y disfrutar de sus paseos. El Paseo marítico y los jardines de Piquio, son lugar de encuentro para santanderinos y visitantes.

Siguiendo este paseo, desde el Sardinero, puedes encontrar uno de los lugares más destacados de Santander, el casino, situado en la plaza de Italia,  donde encontrarás multitud de terrazas, dónde puedes sentarte a comer, tomar un helado, etc.

Vista de la fachada del Casino de Santander

El casino es uno de los lugares más emblemáticos de Santander.

La Península de la Magdalena con su palacio, sede central de la Universidad Menéndez Pelayo y antigua residencia de verano de la familia real, es uno de los lugares más agradables para pasear en verano, con sus gran pinar y su pequeño y encantador zoo, que se alimenta de las aguas del mar.

Vista lateral de la entrada principal del Palacio de la Magdalena.

El Palacio de la Magdalena, sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

En cuanto al centro de Santander, se encuentra separado de esta zona de playas, así que en cierta manera la ciudad se divide en dos partes, digamos que la de las playas más típica de veraneo, y el centro.

En el centro uno de los lugares que no puedes perderte es Puertochico, barrio pegado a las dársenas del puerto, dónde encontrarás las estatuas dedicadas a los raqueros, que en el siglo XIX se lanzaban al mar desde este lugar para recoger monedas.

Figura de niño raquero en el borde de una de las dársenas de Puertochico

Una de las estatuas dedicadas a los raqueros, en Puertochico.

También es imprescindible la visita a la Catedral, el edificio original de Banco de Santander o el Paseo de Pereda.

Pero si quieres un hermoso paseo más separado del bullicio de la ciudad, recuerda llegar hasta el faro. Este camino recorre varias y encantadoras playas minúsculas, dónde por las mañanas puedes encontrar grupos de practicantes de tai-chi y numerosos deportistas, además de increíbles vistas. Este es uno de mis paseos preferidos.

Vista del faro

Vista del faro

Las playas

Santander cuenta con varias y espléndidas playas de arena dorada, que incluso en los días de mal tiempo son perfectas para pasear y relajarse mirando al mar. Además, incluso en los mejores días, no suelen estar muy abarrotadas de gente. Entre las más conocidas:

  • Playas primera y segunda del Sardinero. Las más conocidas de las playas de Santander. Desde ellas podemos comenzar un hermoso paseo hasta la Península de la Magdalena, pasando por los Jardines de Piquio que se levantan sobre el mar.
  • Playa de la Concha, entre la primera playa del Sardinero y la playa del Camello.
  • Playa del Camello. Una pequeña playa situada junto a la Península de la Magdalena, llamada así porque cuenta con una formación rocosa con la forma de este animal.
  • Playa de los Bikinis. Junto a la Magdalena, se accede sólo desde la península
  • Playa de los Peligros, desde la Magdalena hasta el Museo Marítimo.

Todas estas playas son de arena dorada y están muy bien situadas para cualquiera de los visitantes de la ciudad.

Comer

Santander no deja de ser, desde hace más de dos siglos, un lugar muy turístico, por tanto encontrarás innumerables locales, donde degustar la cocina del cantábrico. Estando junto al mar, se trata de una cocina eminentemente marinera, dónde no puedes dejar de degustar las sabrosas rabas (calamares fritos), pero también platos más contundentes como el cocido montañés, o dulces deliciosos como los sobaos pasiegos, la quesada o las corbatas.

En el centro tienes multitud de locales, y la verdad que en la mayoría de sitios que he probado todo estaba delicioso, pero si estás cerca del Sardinero te recomiendo varios locales de los que siempre me he llevado una buena impresión:

  • El Parque de Trueba. Pegado a la playa, te recomiendo que pruebes las deliciosas sardinas y el resto de pescados.
  • Parrilla Ginés. Aquí puedes cenar, dos o tres personas, pidiendo sus magníficos entremeses Ginés, que unen lo mejor del mar y de la tierra.
  • Marisquería Acuario, junto a la segunda Playa del Sardinero, casi al final. Se trata de un pequeño cocedero de marisco, un buen sitio para tomar una caña y pedir alguna ración de marisco, que es muy fresco. También puedes comprar para que te cuezan en el momento y llevártelo a casa.

Consejos

  • Si te alojas en la zona del sardinero y quieres ir hacia Puertochico o el paseo de Pereda, es mejor que cojas el transporte público. Casi todos los autobuses van para esa zona, pero ten paciencia, el intervalo entre uno y otro puede ser bastante largo.
  • Cuando prepares la maleta acuérdate de llevar paraguas y calzado adecuado para la lluvia, y ropa muy variada, del bañador a una chaqueta para la noche.
  • Lleva siempre protección solar, el tiempo cambia muy rápido, puedes salir por la mañana con una lluvia intensa y a las doce despejarse totalmente. Si además hace algo de viento puede que termines con una buena quemadura.
  • Programa visitas a lugares interesantes cercanos a Santander, no lo lamentarás, Cantabria es una comunidad preciosa con hermosos paisajes y un espléndido patrimonio monumental.
  • Es una buena idea hacer el recorrido por la bahía en barco, sin embargo el recorrido por el río Cubas se hace un tanto pesado.
  • Puedes visitar la ciudad en bicicleta, encontrarás carril bici y bicicletas de alquilar.