Bretaña

Saint Malo y Dinan

Saint Malo

Si bien Saint Malo es un hermosa localidad junto al mar, también es un gran centro turístico, lleno de coches, gente, etc., sobre todo en verano. No puedo hablar por otras épocas del año, pero habiéndola visitado en agosto tuve la sensación de típica localidad playera bastante masificada.

Saint Malo se encuentra situada en la desembocadura del río Rance, rodeada por murallas que proporcionan al visitante una hermosa vista de sus playas y puerto. Pero además, uno de sus atractivos, es el fenómeno (también aquí) de las subidas y bajadas de marea, que hacen que con la marea baja se pueda llegar a pie a Fort National y le Petit Bé, dos hermosos fuertes.

Puerto de Saint Meló

Dinan

Entrar en Dinan es trasladarte en el tiempo hasta el medievo, entre sus calles empedradas y sus preciosas casas de entramado de madera.

Calle en Dinan

Casas típicas de madera de la región

Situada junto al río Rance, Dinan destaca por su belleza y ambiente. No debes perderte el descenso, y ascenso de vuelta, por la empinada calle de Jerzual, que da directamente al embarcadero en el río, dónde podrás dar un paseo en barco para llegar hasta el estuario.

Otra de sus visitas indispensables es la basílica de Saint-Sauveur, y las plazas de los Cordeleros y los Merceros. Muy cerca podrás subir a la torre del reloj, desde dónde tendrás una magnífica vista de toda la localidad. Eso sí, cada cuarto de hora toca la campana, así que recuerda taparte los oídos.

Consejos

  • Saint-Malo es una localidad muy turística, mejor visitarla fuera de temporada alta o muy temprano por la mañana.
  • Aparcar el Saint-Malo es una pesadilla, no trates de meterte dentro de la ciudad, será difícil encontrar sitio y sólo podrás estar una hora. Aparca en el puerto.
  • Visita con tranquilidad Dinan, disfruta de su ambiente y baja hasta el puerto.
  • Subir a la torre del reloj significa un montón de escaleras estrechas y un tramo final no apto para personas con vértigo, tenlo en cuenta.

Rennes

Rennes es una hermosa ciudad, cruzada por el río Vilaine, llena de animación y movimiento, además de ser la capital de la región de Bretaña.

Para tener una idea general de ella, y sobre todo si tienes poco tiempo para visitarla puedes hacer un recorrido muy interesante, que te recomendarán en la oficina de turismo, aunque si bien dicen que dura hora y media, lo cierto es que es necesario tomarse más tiempo para verlo todo con tranquilidad, entrar en los principales monumentos, etc.

Entre los lugares más destacados  no puedes perderte la Place de Mairie, dónde se encuentran la Casa Consistorial y el edificio de la Ópera. Un lugar de encuentro, muy transitado.

No menos importante es pasar por la Place des Lices, con su mercado, que los sábados ofrece el segundo mercado de productos alimenticios más importante de Francia; y sus típicos palacetes bretones, con entramado de madera y piedra, que también podrás encontrar en la Place du Champ-Jacquet. Además toda esta zona es un buen lugar para comer o descansar un rato, ya que encontrarás varias plazas llenas de terrazas.

Otro de los lugares más destacados es el Palacio del Comercio, enclavado en la imponente Place de la République, que hoy alberga muchos de los principales servicios de la ciudad.

Si te gusta la arquitectura moderna, te será imprescindible acercarte a Les Champs Libres, un imponente edificio de cristal y metal que alberga el Museo de Bretaña, el Espacio de las Ciencias, el planetario y la biblioteca.

Por supuesto, es indispensable hacer una visita a la catedral de Saint-Pierre, la abadía de Saint-Melaine y el parque Thabor. Aunque también te recomiendo salir un poco del recorrido para ver la iglesia de Saint-Aubin, construida a finales del siglo XIX, se trata un imponente edificio bastante curioso para el visitante.

Consejos

  • E hotel en que nos alojamos en Rennes fue el Novotel Rennes Alma. Muy buen hotel y con personal agradable, aunque bastante alejado del centro, eso sí tienes un autobús prácticamente en la puerta que te dejará en la Place de la République en unos 10 minutos. Además tiene aparcamiento gratuito al aire libre pero dentro del espacio del hotel. Eso sí, está justo destrás del complejo comercial Alma, tendrás que recorrer todo su aparcamiento para llegar al hotel.
  • Hay múltiples restaurantes y terrazas para comer, sobre todo por la zona de la Place Saint-Michel, sin embargo en esta ocasión no elegimos muy bien y nos sirvieron un cerdo al caramelo que estaba bastante seco, en L´entrée des Artistes, eso sí el postre era delicioso.
  • Existen bicicletas gratuitas que puedes usar durante 7 horas, pero la fianza es muy alta, 76 €.
  • Entre abril y octubre pueden alquilarse barcos eléctricos para dar un paseo por el río.
  • Rennes tiene una completa de red de metro.
  • En la oficina de turismo, que se encuentra en la Capilla de Saint-Yves, puedes conseguir un mapa con todo el recorrido por la ciudad y explicación sobre los monumentos, previo pago de 20 céntimos.
  • Existen pases turísticos de 48 horas de duración.
Paisaje de la Costa Salvaje

Historia y naturaleza en la costa de Bretaña: de Vannes a la Costa Salvaje

Uno de los atractivos de Bretaña es poder disfrutar de la mezcla que ofrece entre su rica historia, sus hermosos monumentos, y una costa llena de encanto natural. El viaje entre Vannes y la Costa Salvaje es un buen ejemplo de esta variedad de paisajes y lugares para conocer.

Vannes

Esta pequeña ciudad amurallada, junto a una ría que termina en el Golfo de Morbihán, es una hermosa visita que además no te llevará demasiado tiempo. Puedes recorrer la ciudad siguiendo por dos circuitos diferentes, el primero te llevará hasta las murallas y los jardines que las rodean, desde la parte exterior de la ciudad antigua, mientras el otro recorre el casco antiguo.

Murallas de Vannes
Murallas de Vannes

Puedes empezar la visita desde la parte exterior, visitando los jardines de la Garenne con sus tres torres, y los antiguos lavaderos; para finalmente acercarte hasta el edificio de la Prefectura.

Ya dentro del recinto medieval es imprescindible dar un paseo por sus calles, descubriendo su ambiente y visitando sus palacios y casas típicas bretonas de entramado de madera. Así descubrirás la Catedral de Saint-Pierre, que muestra una variedad de estilos, desde el románico de su torre-campanario, al renacentista de la tumba del monje español San Vicente Ferrerque pasó allí los últimos años de su vida.

Para terminar es imprescindible dar un paseo por el puerto. Desde aquí, siguiendo la ría, puedes llegar hasta el golfo de Mobihán, un itinerario que a pie dura dos horas y media, y que también se puede hacer en coche, para tener una vista de este espacio natural desde el puerto de Conleau,  una isla que fue unida a la costa por un dique a finales del siglo XIX, y que ahora es una zona residencial. Pero si lo que quieres es conocer bien el golfo, tienes la posibilidad de elegir entre uno de los muchos cruceros que salen de Vannes y sus alrededores.

Carnac

Los alineamientos de Carnac son una sorprendente obra del ser humano, cuando era tan sólo un recien nacido en este mundo. Cientos de menhires, se alinean en varias zonas, sin que los especialistas hayan podido dar explicación a cuál era la finalidad de estos extraños monumentos de la prehistoria. Es impresionantes pasear por los distintos campos, descubriendo la increíble capacidad del hombre para crear espacios y modificar su hábitat.

La costa salvaje

El recorrido por los acantilados y costas pedregosas desde la península de Quiberon, es un hermoso espectáculo natural y un lugar perfecto para pasear, parar en los diferentes miradores y disfrutar del aire libre. Es una buena idea visitarla al atardecer, o tener un poco de tiempo para pararnos a descansar contemplando alguno de sus hermosos paisajes junto al mar.

Costa Salvaje

Costa Salvaje

Consejos

  • Si quieres hacer uno de los cruceros por el Golfo de Morbihán calcula un día completo para Vannes y esta excursión, ya que duran unas cuatro horas.
  • La oficina de turismo de Vannes está en el puerto, allí te darán un mapa con el recorrido por la ciudad y te informarán sobre dónde puedes comprar los pasajes para los viajes en barco por el golfo.
  • En Carnac es indispensable que te hagas con uno de los mapas dónde te señalan todos los alineamientos. También puedes hacer una de las visitas guiadas o recorrer el recinto en un coche de caballos.
  • Puedes comer en el recinto de Carnac, encontrarás algún puesto de bocadillos, gigantes pero no muy sabrosos, a pesar del interés de la mujer que los hace, y también un pequeño bar-restaurante.
  • Para llegar a Quiberon y la costa salvaje puedes encontrar algo de tráfico lento.
  • Si te gusta la bicicleta, toda la zona de la costa salvaje, y los pueblos que la rodean, está aclimatada para ello, y muchos franceses se desplazan hasta aquí para practicar este deporte.
  • Si haces el recorrido de la costa en coche ten en cuenta que hay muchos aparcamientos para que puedas parar y ver el paisaje, no es necesario parar en un lado de la carretera (estrecha) entorpeciendo el tráfico, como hace mucha gente.