Visitar Valladolid en un día

Valladolid es una ciudad relativamente pequeña pero con bastante actividad cultural y bastantes puntos de interés turísticos que puedes visitar en un día fácilmente. Además, en AVE desde Madrid sólo tardarás una hora en llegar, lo que la convierta en una buena opción para pasar un día. Además la estación está muy cerca del centro, con lo que podrás empezar tu visita nada más bajar del tren.

Desde la estación de tren el primer punto destacable  es la Plaza de Colón y prácticamente al lado el jardín más importante de la ciudad, Campo Grande, por el que podrás dar un bonito paseo y acercarte a contemplar sus hermosos pavos reales.

Saliendo de Campo Grande encuentras el impresionante edificio de la Academia de Caballería junto a la Plaza de Zorrilla, una de las más importantes de la localidad.

Edificio de la Academia de Caballeróa

La Academia de Caballería alberga en su interior un museo militar.

Desde aquí puedes dirigirte siguiendo la calle de Santiago hasta la Plaza Mayor. Esta calle es una de las más comerciales de Valladolid, y antes de llegar a la Plaza Mayor puedes pararte en el Centro Comercial Las Francesas, que se ha construido aprovechando el claustro de una antiguo convento, que hoy todavía puedes visitar, y cuyo suelo estás decorado con tabas (huesos de animales).

La Plaza Mayor de Valladolid es una elegante  construcción y una de las plazas más grandes de España. Destacan en ella el ayuntamiento y la estatua del Conde Ansúrez.

Plaza Mayor de Valladolid con el ayuntamiento al fondo

La Plaza Mayor es el principal centro de paso, y su edificio principal es el ayuntamiento.

Una vez aquí puedes dirigirte hasta la Plaza de San Pablo, dónde puedes visitar uno de los más interesantes edificios de la ciudad, la Iglesia de San Pablo, con su magnífica fachada.

Plaza de San Pablo e iglesia de San Pablo en Valladolid

La iglesia de San Pablo de estilo gótico destaca por su fachada, y en su interior se encuentra enterrado el duque de Lerma.

También aquí se encuentran el Palacio Real y el Palacio de Pimentel, y justo detrás de la iglesia el Museo Nacional de Escultura, en su sede central del Colegio de San Gregorio, aunque parte de su colección se encuentra también en los cercanos Palacio de Villena y Casa del Sol. Para mí visitar el Museo Nacional de Escultura es una cita imprescindible si vas a Valladolid, no sólo por las obras que contiene este museo, si no también por cómo están expuestas creando espacios muy interesantes.

Ahora volviendo hacia la zona del ayuntamiento es imprescindible visitar el Pasaje Gutierrez, una galería comercial cubierta, construida a finales del siglo XIX, y que destaca por su estilo modernista. Desde aquí puedes llegar hasta la Catedral y enfrente visitar el edificio de la Universidad. Tras esto puedes dirigirte a la parte trasera de la Catedral para visitar Santa María de la Antigua, y muy cerca de aquí la Iglesia de San Benito y la Iglesia de las Angustias, enfrente del Teatro Calderón.

Consejos

  • Si visitas Valladolid entre semana y fuera de la temporada turística encontrarás una ciudad muy tranquila e incluso puede que consigas visitar el Museo Nacional de Escultura prácticamente tu sólo.
  • La visita al Museo Nacional de Escultura te llevará unas dos horas, de martes a sábado está abierto de 10 a 14 y de 16 a 19:30. Puedes dejar esta visita para la tarde sobre todo si vas en invierno, cuando anochece más pronto, y aprovechar las horas de luz para otras visitas.
  • Para visitar el campanario de la Catedral tienes que hacerlo con la visita guiada que dura unos 45 minutos y cuesta 5 euros.
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Roma, el arte está en la calle

Roma es una de las ciudades más monumentales que podemos visitar, a cada paso el turista encuentra un vestigio de la historia y se siente transportado a otra época. Hoy voy a proponerte un recorrido por las calles de Roma, visitando monumentos y lugares públicos que se encuentran en plena calle.

Villa Broghese

Podemos empezar nuestro recorrido en uno de los parques urbanos más grandes de Europa, Villa Borghese. Este enorme jardín es un remanso de paz en una ciudad tan caótica como Roma.

Lago y barcas en Villa Borghese. Roma

El pequeño lago con las barcas es uno de los mejores rincones del parque.
Foto: Belén Rico

De entre todos los rincones hermosos que tiene este enorme parque, no puedes perderte el pequeño lago donde se alquilan barcas; pero lo mejor es que te tomes tu tiempo y pasees tranquilamente por sus avenidas y arboledas. Para finalizar, sobre la Piaza del Popolo, nuestra próxima parada, Villa Borghese tiene una espectacular terraza que proporciona una magnífica vista de la ciudad.

Piazza del Popolo

Esta plaza es una hermosa muestra de Roma, con sus tres iglesias y su obelisco central, uno de los muchos que encontrarás en la ciudad. Dos de las iglesias, Santa María del Miracoli y Santa María in Montesanto, parecen gemelas pero guardan ciertas diferencias, que te invito a descubrir.

Santa María del Miracoli y Santa María in Montesanto

Dos iglesias prácticamente gemelas se encuentran en esta plaza.
Foto: Belén Rico

Piazza di Spagna

Es quizá la más conocida de las plazas de Roma, con su enorme escalera siempre repleta de gente, punto de encuentro de romanos y visitantes; y la Fontana de la Barcaccia a sus pies. No olvides subir las escaleras para descubrir un nuevo obelisco, unas hermosas vistas, y los puestos de flores y artistas que venden sus cuadros en este lugar.

Vista de la Piazza di Spagna

La Piazza di Spagna es una de las más concurridas de Roma

En esta zona encontrarás múltiples restaurantes donde puedes pararte a comer.

Fontana di Trevi

Aunque cuando yo estuve se encontraba en restauranción, este conjunto escultórico es tan impresionante que te dejará con la boca abierto. Por suerte los trabajos ya han terminado y puede disfrutarla sin estorbos. Por supuesto no puedes olvidar tirar una moneda para volver a Roma.

Piazza Venezia

Una de las más espectaculares y céntricas plazas de Roma. En ella se encuentra el monumento a Víctor Manuel II. Un monumento controvertido desde su construcción y que los romanos apodan “la máquina de escribir”.

Monumento a Victor Manuel II

El monumento a Víctor Manuel II, en la Piazza Venezia. Foto: Belén Rico

Piazza di Campidoglio

Detrás del monumento a Víctor Manuel II, en lo alto de una gran escalinata, se encuentra esta pequeña plaza dónde podrás ver una reproducción de la loba romana. Cuidado que casi no se ve, está detrás del edificio que te encontrarás de frente, y a la izquierda.

Piazza Navona

Esta es, en mi opinión , la más impresionante de las plazas de Roma, con su incomparable Fuente de los Cuatro Ríos, obra maestra de Bernini. Es uno de los lugares de Roma que no puedes perderte y que te dejará sin respiración.

Vista de la Fuente de los Cuatro Ríos

La Fuente de los Cuatro Ríos en la Piazza Navona es una de las más bellas obras de arte que encontrarás en la ciudad
Foto: Belén Rico

Aquí puedes también hacer una parada para tomar un helado en alguna de sus heladerías.

Campo de’ Fiori

Una plaza llena de vida y ambiente. Tanto por la mañana, con su concurrido mercadillo, como de noche llena de locales y terrazas. Sin embargo en el pasado esta plaza tenía una función bastante más tétrica, aquí era donde se realizaban las ejecuciones públicas, algo que se recuerda con la estatua dedicada de Giordano Bruno, que fue quemado aquí en 1600, acusado de herejía.

Trastevere

El barrio con más ambiente de Roma, es el lugar ideal para terminar la jornada cenando en cualquiera de sus múltiples locales. Lleno de gente, de restaurantes, terrazas y puestos callejeros de artesanía, es una parada imprescindible para el turista, sin dejar de tener ese ambiente de barrio típico, con la ropa colgada en las ventanas de las casa y sus calles estrechas y laberínticas.

Visitar las iglesias más impresionantes de Roma

E l viaje a Roma no sería completo si no visitaras las principales iglesias de esta ciudadd que cuenta con más de 1000 templos cristianos. Todas ellas son increibles obras de arte, pero en un viaje normal de vacaciones, el turista se ve obligado a elegir. En este artículo voy a darte una pequeña selección de las que creo que son imprescindibles, para que luego decidas entre estas, añadas otras que por diversas razones puedan interesarte o hagas tu propia selección. En este caso te recomendaría que contrastaras información de blogs diferentes, guías y páginas oficiales, para no perder el tiempo y que el recorrido se adapte mejor a tu viaje.

Basílica del Vaticano

Ya he dedicado un post anterior al Vaticano, así que poco voy a repetir, salvo recordar que se trata del centro de la religión católica y que aquí se encuentra la tumba de San Pedro. Todo es grandioso en la basílica, y es desde luego una visita imprescindible en Roma. También te recomiendo la subida hasta la cúpula, que cuesta unos siete euros, pero de la que no te arrepentirás.

Vista de la Plaza de San Pedro y la Basílica del Vaticano

La Basílica del Vaticano se encuentra en la colosal Plaza de San Pedro del Vaticano
Foto: Belén Rico

San Pietro in Vincoli

La fama de esta iglesia se debe sobre todo a la famosa escultura de Moisés que se encuentra en su interior, realizada por Miguel Ángel, y que forma parte del conjunto escultórico de la Tumba del papa Julio II. También en esta iglesia se encuentran las cadenas de San Pedro.

Vista de la Tumba de Julio II y Moisés de Miguel Ángel

La escultura de Moisés, una de las más famosas obras de Miguel Ángel, es la parte central del conjunto de la tumba de Julio II
Foto: Belén Rico

Santa María de la Vitoria

Aunque no es una de las más conocidas o destacables, alberga en su interior una escultura de gran belleza creada por Bernini: el Éxtasis de Santa Teresa.

Santa María de la Concepción: Cripta de los Capuccinos

Lo más interesante de esta iglesia es su cripta, donde se conservan lo esqueletos de cientos de monjes capuccinos. Los huesos de todos estos hombres se han utilizado para “adornar” la cripta, con lo que techos y paredes están cubiertos del huesos, e incluso algunas lámparas están hechas con los restos de los monjes. Además algunos esqueletos han sido reconstruidos, y se mantienen en poses de maniquíes como si fueran simples muñecos. Una visita lúgubre pero interesante que no te dejará indiferente. Dentro de la cripta no está permitido tomar imágenes.

Santa María la Mayor

Una de las más importantes iglesias de Roma, parada imprescindible para cualquier visitante, y primera basílica cristiana dedicada a la virgen.

Portada de la Basílica de Santa María la Mayor

Santa María la Mayor es una de las cuatro basílicas mayores de Roma, junto a San Pedro, San Juan de Letrán y San Pablo Extramuros
Foto: Belén Rico

San Juan de Letrán

Otra de las más importantes iglesias de Roma, y la iglesia más antigua del mundo. Junto a ella, en la acera de enfrente, no olvides acercarte a la “Scala Santa”, unas altas escaleras que suben hasta una capilla y que los devotos suben de rodillas.

Portada de la iglesia de San Juan de Letrán

San Juan de Letrán es Patrimonio de la Humanidad desde 1980
Foto: Belén Rico

El Panteón

Aunque en esta iglesia se encuentra la tumba de Rafael, su importancia arquitectónica es debida a que se trata de uno de los monumentos mejor conservados de la época de la Antigua Roma, y que de templo dedicado a los dioses pasó a convertirse en iglesia católica. Hoy en día sigue siendo un templo católico aunque su conservación es asumida por el estado italiano.

Fachada del Panteón

El Panteón es además de iglesia católica uno de los más impresionantes templos romanos conservados
Foto: Belén Rico

Otras iglesias interesantes

Si todavía te queda tiempo, y ganas de ver iglesias, hay otras también interesantes como Santa María del Popolo, El Gesú, Santa María del Trastévere, Santa María de los Ángeles, etc, etc, etc.

Mapa de iglesias de Roma

A continuanción puedes consultar un mapa con las iglesias de las que hablo más arriba. En verde son las más destacadas y en amarillo otras iglesias interesantes. ¡Disfruta de tu viaje!

 

Consejos

  • En verano asegúrate de llevar la ropa adecuada, nada de hombros al aire o pantalón corto, o no te dejarán entrar.
  • En San Juan de Letrán puedes visitar el claustro pagando 5 euros, aunque en realidad estás pagando una audioguía de toda la iglesia. Si vas a pagar hazlo primero para tener la audioguía durante la visita a la iglesia también.
  • Cuando pagas la entrada al claustro y la audioguía de San Juan de Letrán tienes que dejar un carnet de identidad o un pasaporte en la taquilla. Se ve que no se fían mucho de los turistas.
  • La Cripta de los Capuccinos  forma parte de un pequeño museo sobre la orden. Tienes que recorrer todo el museo para poder ver la cripta.

Visitar la Roma Imperial: Foro, Coliseo y Domus Aurea

Foro romano

Entrar en los foros de Roma es trasladarte miles de años en la historia, para adentrarte en el que fue el centro de la actividad de Roma. Todo este increible yacimiento está magnificamente conservado, y viendo las gigantescas columnas y restos de edificios, puedes hacerte una idea de cuan magnífica llegó a ser Roma. El recorriedo está muy bien señalizado, y además de los foros podrás subir al monte Palatino, donde según la leyenda fueron encontrados Rómulo y Remo, y por tanto donde está el origen de Roma. Aquí podrás visitar los restos de distintas edificaciones contruidas por la alta sociedad romana. Entre ellos la Domus Flavia, edificada por el emperador Domiciano como residencia oficial.

Vista de los Foros

Visitar los foros nos da una idea de la magnificencia de la antigua Roma.
Foto: Belén Rico.

Coliseo

Podríamos decir que es quizá el más conocido de los monumentos de Roma, y también uno de los más impresionantes. Continuamente rodeado de visitantes, puedes imaginar su magnitud con sólo saber que en su origen tenía un aforo de 50.000 espectadores, y estaba dedicado a espectáculos públicos, como luchas de gladiadores, recreación de batallas, etc. Recorrerlo es impresionante, y es una de las visitas que no puedes perderte en Roma.

Vista exterior del Coliseo

El edificio del Coliseo, uno de los más conocidos monumentos de Roma.
Foto: Belén Rico

Interior del Coliseo.

El Coliseo estaba dedicado a espectáculos públicos como la lucha de gladiadores, y tenía un aforo de 50.000 espectadores.
Foto: Belén Rico.

Domus Aurea

Esta es una visita muy recomendable, pero una de las menos conocidas por los turistas que se acercan a Roma. En realidad, este grandioso palacio construido por Nerón, está en proceso de restauración y sólo se permite la entrada los fines de semana, en pequeños grupos y acompañados por un guía. En realidad te sumergirás en un auténtico yacimiento, todavía “en pañales” en cuanto a la restauración, de manera que el acompañamiento del guía se hace indispensable para poder entender lo que estás viendo. Todos los visitantes deben entrar con casco y el lugar, prácticamente sepultado, está lleno de humedad y se ilumina con una luz muy tenue para proteger los restos arqueológico. Aún así es una muy buena experiencia, con un poso de realidad que no encontrarás en otras visitas turísticas más populares, aquí nada está colocado para el turista y te sentirás por un momento como un arqueólogo descubriendo un nuevo yacimiento.

Interior del Domus Aurea

Esta es una de las estancias que mejor se conservan del Domus Aurea, antiguo palacio de Nerón, y dónde pueden contemplarse parte de los frescos que adornaban sus techos y paredes.
Foto: Belén Rico.

Consejos

  • Saca las entradas de foro y coliseo por Internet para ahorrarte esperas.
  • Si el día es soleado, en verano, no olvides crema solar y sombrero. No encontrarás muchas sombras.
  • Hay bastantes fuentes dónde refrescarte y beber en todo el foro.
  • La visita al Domus Aurea la puedes reservar en Internet, en español tienes un grupo los sábados a las 14.30 h.
  • El Domus Aurea es un lugar dónde aún se trabaja para sacar a la luz toda su riqueza histórica, la visita dura más de una hora, y yo la recomendaría si te interesa la historia. Vas a ver lo que parece una obra a medio terminar, en penumbra, y muchos de los frescos y detalles históricos no los verías si  no es por la explicación de la guía.
  • Lleva zapato cómodo para toda esta visita, vas a moverte por suelos con más de mil años de antigüedad.

El #Vaticano. Un país en el interior de #Roma.

La gran cúpula de El Vaticano es uno de los elementos más reconocibles de Roma, que se puede ver desde muchos de los puntos turísticos de la ciudad. Y esto a pesar de formar parte de un estado independiente, Ciudad del Vaticano. Al igual que esta magnífica semiesfera todo en este pequeño país está hecho a gran escala, todo es llamativo, dorado, gigante; todo deja pequeño al visitante, transmitiendole una enorme sensación de insignificancia.

Los museos vaticanos son un impriscindible para los amantes del arte, y no sólo porque en ellos se encuentre la gran obra de Miguel Ángel, la Capilla Sixtina, si no por todas las salas, llenas de obras de arte de todas las características: esculturas, pinturas, libros, mapas, muebles, relojes, tapices, vidrieras, etc. Siglos de historia del arte, historia de la humanidad e historia de la religión, en un sólo entorno único. Y los visitantes van recorriendo una tras otra estas salas, decoradas con techos dorados y gigantescos frecos, paseando uno detrás de otro, con los ojos y la boca abierta, hasta que ya uno no sabe de qué asombrarse más y con la sesación de que seguramente algo importante se ha perdido en la visita, porque es desde luego, imposible verlo todo por completo. Por eso es mejor hacerese con una buena guía, y buscar aquello que más nos interesa para disfrutarlo tranquilamente. Por supuesto es imprescindible entrar en la Capilla Sixtina y detenerse un buen rato, aunque se encuentre repleta de gente, y no olvidar una de las más grandes obras de Rafael, La Escuela de Atenas, situada en la Stanza del Sello, una de las hoy conocidas como Stanzas de Rafael.

Vista del fresco "La Escuela de Atenas"

El fresco “La Escuela de Atenas” de Rafael es una de las joyas de los Museos Vaticanos.
Imagen: Belén Rico

Una vez que nuestra visita ha terminado, como no podía ser menos, la despedida de estos museos se hace por otra gran obra de arte de grandes dimensiones, la Escalera de Bramante.

Pero el Vaticano no es sólo sus impresionantes museos. Es imprescindible visitar la gigantesca plaza de San Pedro y su basílica. Esta majestuosa obra arquitectónica deja sin repiración por su grandiosidad. Miles de turistas entran continuamente, desde primera hora de la mañana hasta última de la tarde, esperando largas colas, pero dentro de esta enorme iglesia siempre hay sitio, no te sientes agobiado, no está lleno de gente, podéis imaginar las dimensiones de este monumento. Y dentro, todo son dorados, grandes figuras, grandes columnas.

Baldaquino de San Pedro

El Baldaquino de San Pedro, obra monumental creada por Bernini.
Imagen: Belén Rico.

Tan grande es todo, que si no fuera por la cantidad de visitantes haciendo fotos, su más importante tesoro pasaría desapercibido en uno de los laterales de la gigantesca basílica, La Pietà de Miguel Ángel, esa hermosa y blanquisima escultura de la virgen acogiendo en su regazo a su hijo muerto. Una pena tener que verla desde tan lejos y con un cristal protector, totalmente necesario, pero que disminuye en cierta manera la impresionante belleza de esta gran obra de escultura.

Vista de la escultura "La Pietà"

Dentro de la Basílica de San Pedro “La Pietà” es una de las obras que no hay que perderse.
Imagen: Belén Rico

Otra de las visitas imprescindibles, si tienes buenos pulmones y buenas piernas, es la subida hasta la cúpula. La vista desde lo alto es hermosa, pero similar a la que puedes encontrar en otros monumentos, otras ciudades y otros países, añadiendo además una tupida reja que molesta bastante. Pero merece la pena subir, primero por una primera parada en el interior de la cúpula que te permite ver desde cerca tan magnífica obra de arquitectura, y, segundo, por las escalera tan extrañamente construidas, donde encontrarás pasillos estrechísimos de paredes inclinadas, que giran y giran hasta hacerte sentir mareado.

Y cuando termines tu visita, justo al lado de la salida, párate a sacar una imagen de los guardias suizos, con sus caras imperterritas y sus curiosos uniformes.

Miembros de la Guardia Suiza con sus uniformes típicos.

Junto a la Basílica de San Pedro encontrarás un puesto de la Guardia Suiza.
Imagen: Belén Rico.

Consejos

  • Saca las entradas online para los Museos Vaticanos, así no tendrás que esperar cola.
  • Los museos son un auténtico laberinto, hazte con una guía y decide qué es lo que no quieres perderte porque no lo vas a poder ver todo.
  • La Capilla Sixtina se llena de gente, hay momentos en que está abarrotada, es preferible entrar cuanto antes, luego puedes seguir con tu visita aunque no sigas el orden recomendado.
  • Si  no vas muy pronto vas a tener que esperar mínimo una hora para entrar a la Basílica de San Pedro, sobre todo en verano la cola puede llegar a dar la vuelta a toda la plaza.
  • Si tienes problema de salud recomiendan que no subas a la cúpula, probablemente no sea una advertencia exagerada.
  • En verano lleva ropa “adecuada”, nada de pantanlones cortos, minifaldas u hombros al aire, son muy exigentes con esto y en mi visita vi varias personas que se quedaron fuera después de esperar hora y media a pleno sol en agosto.
  • La entrada a la Basílica es gratuita pero subir a la cúpula cuesta 5 € sin ascensor y 7 € con ascensor. Eso sí, el ascensor sólo sube una parte, desde donde te deja todavía te quedan 320 escalones por subir. Te recomiendo la subida en ascensor.
  • Llévate botellas de agua, te dejan subir con ellas, y a la salida del ascensor a la cúpula, además de unos baños, hay una fuente de agua potable para refrescarte. A la bajada también podrás rellenar la botella y entrar al baño.
  • Recuerda, zapatos cómodos para la cúpula, como mínimo vas a subir 320 escalones.

 

Vista de los Foros de Roma

Roma, una ciudad para el turismo.

Roma es uno de los principales destinos turísticos de Europa y esto se nota en sus calles, sus monumentos y su ritmo. La ciudad es caótica y está repleta de gente, sobre todo si la visitas en temporada alta. Cualquiera de sus principales monumentos se encuentra rodeado de gente haciendo fotos o directamente haciendo cola para entrar; de vendedores callejeros y de restaurantes, heladerías, tiendas de souvenirs, etc. Viajar a Roma implica aceptar esto y también el hecho de que en algún momento te puedas sentir agobiado con las cantidad de gente, los vendedores de “palos de selfie” que te persiguen o los camareros de restaurantes que te reclaman para que entres a su establecimiento.

Una vez dicho esto hay que  dejar claro también que Roma es una ciudad que debe visitarse al menos una vez en la vida, ya que a cada paso que das encuentras una obra de arte impresionante, un resquicio del pasado o un rincón típico. Además algunos de sus monumentos son tan importantes que nadie debería perdérselos, y verlos en un libro o una imagen no es lo mismo.

Dicho esto queda en tu mano el decidirte por este destino, y sobre todo elegir la época del año. Nunca vas a encontrar la ciudad vacía, pero ir en temporada alta implica encontrarla dedicada por entero al turismo, con todo lo que esto implica.

Vista de la Plaza Navona con al Fuente de los Cuatro Ríos en el centro.

La Piazza Navona es uno de los lugares más hermosos y más visitados de Roma.

En cuanto a qué puntos son aquellos imprescindibles en tu viaje, te voy a dar 6 que para mi nadie debería perderse aunque realice un viaje muy corto a la ciudad:

  1. El Vaticano y sus museos.
  2. La iglesia de San Pietro in Vincoli, donde se encuentra el Mausoleo del Papa Julio II con su impresionante Moisés.
  3. La Piazza Navona, y sobre todo la Fuente de los Cuatro Ríos.
  4. La Fontana de Trevi, impresionante incluso ahora que está en restauración.
  5. Los Foros y el Coliseo.
  6. El barrio Trastevere.

Otro punto a tener en cuenta si vas a viajar a Roma es que no se trata de una ciudad barata, tienes que buscar para comer o beber a un precio normal, y sobre todo en los puntos más turísticos es posible que la cuenta al final te suba más de lo que habías pensado.

Consejos

  • Ve preparado a estar continuamente diciendo “no” a venderdores ambulantes, camareros de restaurantes, etc. No te agobies, es cuestión de acostumbrarse.
  • Aunque en cuanto te paras viene alguien a intentar que te sientes en su mesa, párate a ver la carta y mira bien los precios. Si no te convence vete sin problema aunque tengas detrás a un camarero intentando convencerte, no tengas vergüenza en este sentido.
  • Mucho cuidado con el tráfico, la fama de que los romanos van como locos por las calles es totalmente cierta. Y no esperes que paren en los pasos de cebra si estás esperando. Los semáforos los respetan más, eso sí.
  • Lleva botellas de agua rellenables, hay mil fuentes de agua potable donde refrescarte y beber. Si vas en verano esto es fundamental.
  • En verano se hace imprescindible un buen sombrero.
  • Lleva zapato cómodo, vas a andar mucho, mucho, mucho.
  • Si llevas ropa con los hombros al aire, pantalón corto o una falda corta lleva siempre un pañuelo con el que puedas taparte o en muchas iglesias no podrás entrar. He visto gente que después de esperar hora y media en el Vaticano, a pleno sol, no han podido entrar porque se les veía un poco el hombro (no, con esto no tienen piedad y son bastante desagradables).
  • Las entradas a los principales monumentos puedes sacarlas online, hay diversas páginas para hacerlo, yo utilicé coopculture y no tuve ningún problema.

Roma es para ti si:

Te gusta el arte, te gustan las ciudades, te gusta que haya gente en todas partes, si no has estado antes (porque hay que visitarla al menos una vez en la vida), si eres católico (claro), si vas con la familia, si eres joven y te gusta salir (Roma tiene buen ambiente nocturno).

Patio del Museo Arqueológico Nacional dedicado a Roma

Visitar el Museo Arqueológico en Madrid

Lo primero que tengo que decir sobre el Museo Arqueológico Nacional, es que si lo visitasteis antes de su remodelación deberíais  ir pensando en volver. El museo ha dado un cambio total, pasando de un museo antiguo y no muy cuidado a convertirse en un museo moderno, interesante, y muy bien montado. De esta manera desde que pasas por la puerta se convierte en un túnel del tiempo que recorre desde la Prehistoria hasta la Edad Moderna, organizado todo de manera que se han creado ambientes diferentes para cada una de las épocas históricas, ayudando a contextualizar el contenido.  Todo esto con interesantes paneles informativos y audiovisuales muy bien realizados.

Sala del Mundo Medieval

Los ambientes cambian según vamos cambiando de época, así el medievo se sume en la oscuridad

Entrar en el museo significa desde el primer momento sumergirte en la historia, y lo primero que te encuentras son dos grandes paredes, con un gran montaje Audiovisual donde se refleja de forma cronológica toda nuestra historia, y desde aquí pasamos a contemplar un gran mapa de laPenínsula Ibérica donde se reflejan todas las civilizaciones que han pasado por nuestra tierra.

Menhires en la sala de la prehistoria. MAN

Todas las piezas están contextualizadas y muy bien explicadas.

Desde aquí el visitante recorre desde la prehistoria hasta la Edad Moderna, de una manera muy fluida y con una excelente presentación de las piezas.

Entre las obras que no te puedes perder: la Dama de Elche, el Bote de Zamora, la Dama de Baza… Pero sobre todos disfruta del recorrido y aprovecha para dar un repaso a tus conocimientos de historia.

Dama de Elche. Museo Arqueológico Nacional.

Quizá la obra más representativa del museo es la Dama de Elche.

Consejos

  • Tómate tu tiempo, es un museo enorme y merece la pena verlo con tranquilidad. La visita puede durar unas tres horas.
  • En día de fiesta, si no vas pronto, puedes encontrar cola en la entrada.
  • Es ideal para visitar con niños, ya que es educativo y entretenido a la vez.
  • Ten cuidado con perderte, la única pega del museo es la poca señalización del recorrido. Puede que te dejes algo en el tintero sin darte cuenta. Sobre todo recuerda visitar las secciones de Egipto y Grecia, en la segunda planta.
  • Las secciones de Roma y Edad Media son de lo mejor del museo. No te las pierdas.

Museo Nacional del Romanticismo, un viaje en el tiempo.

El Museo Nacional del Romanticismo es una buena idea si te gusta la historia, en concreto es ideal si quieres conocer cómo era la vida durante el siglo XIX en España.

Centrado principalmente en el reinado de Isabel II, está instalado en un antiguo palacete, y cada una de sus salas está preparada para explicar un aspecto diferente de la vida de esta época.

Entre lo más interesante el salón de baile o la habitación de la mujeres, denominada Boudoir. Podrás ver carnets de baile de la época, juguetes, el famoso cuadro “Sátira del suicidio romántico” de Leandro Alenza, pistolas de duelo o un retrete que se instaló Fernando VII en el Museo del Prado para cuando visitara las obras de dicho museo. Son muy interesantes también los ejemplos de litofanías, placas translucidas que creaban imágenes al iluminarse.

Y no olvides dedicar un momento, al final de la visita, para ver una bonita instalación audiovisual que representa la vida en una casa de la época.

Salón de Baile, Museo Nacional del Romanticismo.

Así debía ser un salón de baile del siglo XIX.

Consejos

  • El museo está en pleno centro, muy cerca de Tribunal, no es necesario coger el coche.
  • Es una gran idea visitarlo en verano y disfrutar después de su terraza.
  • Una visita guiada hará aún más interesante el recorrido.
  • Síguelos en redes sociales, son muy activos y te enterarás de muchas de sus actividades complementearias. @MRomanticismo

Parque Quinta de los Molinos

Entre febrero y marzo, uno de los paseos más hermosos que podemos disfrutar en Madrid lo encontraremos en el parque Quinta de los Molinos, situado al este de la ciudad, y cuyo principal atractivo son los cientos de almendros que durante esta época florecen ofreciendo un hermoso espectáculo.

Pasear por este jardín es una gran idea para una mañana de domingo o  un día de fiesta, muy recomendable además como actividad en familia.

El parque cuenta con seis entradas. Si vas a ir en transporte público puedes entrar por la de Suances (que tiene una parada de metro casi en la puerta), o por la de la calle Alcalá. En coche y en día de fiesta, por Juan Ignacio Luca de Tena encontrarás aparcamiento.

Detalle de flores de cerezo

Durante la floración de los cerezos la Quinta los Molinos ofrece su mejor cara.

Para verlo en todo su esplendor debes estar atento a la floración de los almendros. Además disfrutarás más de su belleza en un día soleado.

El parque es de libre acceso y está abierto entre las 6:3o y las 22 h.

 

Navidades en Madrid

En Madrid el ambiente navideño empieza a notarse a partir del Puente de la Constitución (6 a 8 de diciembre), es cuando todo el mundo se lanza a la calle, las luces ya están encendidas y los mercadillos montados. Y cuando digo que todo el mundo se lanza a la calle es porque realmente es así, prepárate para encontrar el centro atestado de gente.

En estos días, además de pasear por las calles principales de la ciudad, para disfrutar de la iluminación navideña, que también podrás encontrar en casi todos los barrios, no puedes perderte el tradicional mercadillo de Navidad de la Plaza Mayor.

Casetas en la Plaza Mayor de Madrid

Mucha gente acude al tradicional mercadillo navideño de la Plaza Mayor

En él podrás encontrar todo tipo de decoración navideña, árboles naturales, material para poner tu propio belén (desde el típico serrín a figurillas artesanales), o artículos de broma.

Figurillas para el belén en uno de los puestos de la Plaza Mayor.

Las figuras para los belenes son una de las típicas cosas que se pueden comprar en la Plaza Mayor.

Pero existen otros mercadillos, como la Feria de Artesanía de la Plaza de España, si quieres descubrir regalos diferentes.

Para los más pequeños puedes elegir entre múltiples actividades, como visitar los clásicos belenes. El más conocido y para el que probablemente tengas que esperar una larga cola es el Belén Napolitano del Palacio de Cibeles.

Otra de las grandes citas navideñas en Madrid es la Nochevieja, es costumbre en España tomar 12 uvas, una con cada campanada. Lo más típico es estar a las 12 de la noche en la Puerta del Sol para tomar las uvas rodeado de una multitud de gente con ganas de divertirse. Después puedes pasarte por cualquiera de las múltiples fiestas que se celebran en la ciudad. Pero antes, desde las 5 de la tarde, más o menos, tienes una cita con el deporte en la carrera San Silvestre Vallecana.

Reloj de la Puerta de l Sol y Árbol de Navidad.

El reloj de la puerta del Sol es el encargado de pasar al nuevo año con las tradicionales campanadas el día 31 de diciembre.

Y por último, no olvides que en España, lo regalos de Navidad los traen los 3 Reyes Magos, el 6 de enero. Otra de las citas imprescindibles es la de la Cabalgata de Reyes, el 5 de enero. Los tres reyes recorren Madrid desde Nuevos Ministerios hasta Cibeles, dónde los Magos dan un mensaje y hay un espectáculo de música y fuegos artificiales.

Y si has sido bueno, los reyes te traerán muchos regalos, y si has sido malo te encontrarás con carbón. Por cierto que en estas fechas se vende el típico carbón dulce, que puedes regalar a quien tu consideres más oportuno.

Además el 5 y 6 de enero se come el roscón de reyes. Se vende en todas las pastelerías y panaderías, pero el más típico lo puedes comprar en una de las pastelerías más antiguas de Madrid, la de la calle del Pozo.

Consejos

  • Madrid tiene mucho ambiente callejero durante la Navidad, pero puede llegar a agobiar por la cantidad de gente que se concentra en el centro. Si eres de los que no les gustan las grandes aglomeraciones de gente mejor evita días de fiesta o intenta hacer la mayoría de visitas y compras por la mañana temprano.
  • Los barrios también están muy animados, e iluminados, e incluso organizan sus propias cabalgatas, tenlo en cuenta si quieres disfrutar de unas fiestas más tranquilas.
  • Desde el 6 de diciembre hay la costumbre de organizar cenas navideñas, de las oficinas, de amigos, de colegas de estudios… si quieres cenar, o comer, en un restaurante, tendrás que reservar con antelación.
  • Para comprar el típico roscón en la calle del Pozo, es necesario que lo reserves el día antes.
  • Puedes informarte de las actividades navideñas de Madrid en la página de turismo del ayuntamiento.
  • Para ver la cabalgata en primera fila es necesario estar unas horas antes, aunque te queda la opción de llevar una escalera… Sí, así es, es típico en Madrid presentarse en la cabalgata con una escalera en la que subir a los niños para que puedan ver pasar a los Reyes.
  • También mucha gente lleva paraguas, puestos del revés sirven para atrapar los caramelos que se tiran desde las carrozas.
  • Si tienes niños no te pierdas Cortylandia, la gran portada que los almacenes El Corte Inglés, crean siempre para estas fechas en su establecimiento de Sol.