Cultura

Horreo en Ridadesella

5 días en Asturias

Asturias es una de las regiones de España con una naturaleza más verde y el encanto del mar y los pueblos pesqueros. En este caso hemos pasado 5 días en el Principado, teniendo como sede la ciudad de Gijón.

Días 1 y 2: Gijón

Hemos usado día y medio en ver Gijón, ya que en esta ocasión viajamos en transporte público, concretamente en autobús con ALSA, con lo que llegamos a Gijón a medio día, justo para comer.

Gijón tiene el encanto de una ciudad junto al mar, pero no es precisamente un destino muy monumental. Lo más destacado son sus dos playas, sobre todo la de San Lorenzo, que proporciona un bonito paseo hasta llegar al barrio de Cimavilla, el centro histórico.

Playa de San Lorenzo e Iglesia de San Pedro en Gijón

Playa de San Lorenzo e Iglesia de San Pedro

Un buen recorrido es empezar al otro extremo de la playa de San Lorenzo y recorrer todo el paseo marítimo hasta Cimavilla. Aquí puedes visitar las Termas Romanas de Campo Valdés si estás interesado en la arqueología, pero no puedes perderte su Plaza Mayor, el Palacio de Revillagigedo, actualmente centro cultural y la subida hasta el Cerro de Santa Catalina para contemplar las impresionantes vistas del mar y la escultura de Eduardo Chillida Elogio del Horizonte.

Desde aquí podemos seguir paseando y al bajar recorrer el puerto llegando hasta la Playa de Poniente y finalmente hasta el Acuario de Gijón.

Todo este paseo te puede ocupar toda una mañana y te da tiempo para visitar el acuario y salir para comer, pero puedes también coger alguno de los autobuses que recorren la ciudad. Te recomiendo bajar la app que te da los tiempos de espera.

Si te gusta este tipo de atracciones el acuario de Gijón es bastante grande e interesante, y está bien ambientado. Puedes ver toda clase de peces pero desgraciadamente  los pingüinos y la nutria son difíciles de ver, ya te avisan que son animales muy mayores y se mueven poco, con lo que muchas veces se encuentran en su refugio.

Otro de los lugares para visitar es la Laboral. Te recomiendo hacer la visita guiada que es bastante interesante, ya que de otra forma sólo verás un gran edificio clasicista, muy ecléptico, de mediados del siglo XX, pero no conocerás la historia de porqué en Gijón se construyó una Universidad Laboral y cuál ha sido su uso a lo largo del tiempo. Hoy en día es un centro cultural con múltiples actividades y que alberga también algunas facultades de la universidad.

Edificio de la Laboral Ciudad de la Cultura, Gijón

Edificio de la Laboral Ciudad de la Cultura

Otros puntos destacados que visitar en Gijón son la Gota de Leche, edificio de 1925 que ofrecía distintos servicios para madres trabajadoras, entre ellos el reparto de leche, guardaría, etc., la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús, conocido como la Iglesona, o  la calle Corrida, principal centro comercial.

Comer en Gijón

Durante el tiempo de estancia en Gijón hemos comido en diferentes restaurantes y sidrerías, pero puedes encontrar multitud de sitios tanto en las playas como en Cimavilla o en la calle Aguado. Eso sí en todos las raciones son muy abundantes, tenlo en cuenta. Aquí te dejo una selección de locales:

  • Restaurante Topolino, en la playa de San Lorenzo. Un sitio agradable y moderno, donde comimos bastante bien. Muy buenas las anchoas con escalibada.
  • Cafetón, es un antiguo local de Gijón reabierto y reformado. Puedes tomar pinchos y ponen un gran aperitivo, así que te servirá para una cena rápida.
  • Restaurante Gastrobar La Gitana. Es un local bastante agradable así como los camareros. Cenamos dos veces, la primera la ensalada de ventresca casera estaba muy buena y también el crujiente de langostinos, pero las sardinas del segundo día estaban demasiado hechas y no eran muy finas.
  • En la Playa de Poniente, muy cerca del acuario, puedes tomar algo en un pequeño local con terraza con vistas a la playa que se llama La Terracina del Medio. Un local agradable y se come bien.
  • Sidrería Nueva Ibérica también es buena opción para tomar unas tapas.

Día 3: Cudillero

Cudillero es uno de los pueblos más bonitos de Asturias. Hasta hace algunos años era un pueblo de pescadores que vivía de la actividad de estos y de sus conserveras, pero actualmente vive casi totalmente del turismo.

Vista de Cudillero desde el puerto.

Vista de Cudillero desde el puerto.

Su paisaje es bien conocido, con su pequeño puerto ahora vacío de barcas de pescas y sus casas de colores que suben por la ladera de la montaña. Hoy su plaza está llena de restaurantes y bares.

Si llegas en tren la estación está a dos kilómetros del pueblo, por una carretera totalmente deshabitada, probablemente tendrás que llamar un taxi para llegar hasta la localidad. Mejor ir en coche pero no te metas en el centro, las calles son muy estrechas.

Cudillero es un pueblo muy hermoso pero muy pequeño, puedes dar una vuelta, subir a alguno de sus miradores o a todos y comer allí, pero te recomiendo que organices otra visita a algún pueblo cercano, por ejemplo Candás, ese mismo día.

Día 4: Oviedo

Lo más destacado de Oviedo es poder visitar las iglesias prerrománicas de Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, ambas a las afueras de la ciudad y nombradas Patrimonio de la Humanidad.

Santa María del Naranco, Oviedo

Santa María del Naranco.

Para llegar tendrás que coger el autobús A2, pero pasa cada hora, así que muy atento a los horarios de visita.

Vista de San Miguel de Lillo, Oviedo

Vista de San Miguel de Lillo.

Estas dos iglesias están situadas en un lugar inigualable, desde donde se ve todo Oviedo, y son de una increible y simple belleza. No puedes irte sin verlas.

Consulta bien los horarios para esta visita, los lunes y domingos no abre por las tardes. Las visitas son mientras está el guía, una de las iglesias a la hora en punto y la otra a la media. Por cierto en la oficina de turismo no nos dieron buena información en este sentido, ve directo al Centro de Interpretación del Prerrománico Asturiano.

Una vez visitadas estas puedes dirigirte a ver la Catedral de San Salvador, enfrente de la cuál no olvides hacer una foto a la estatua de La Regenta, una de mis novelas preferidas.

Fachada de la Catedral de San Salvador y estatua de La Regenta en Oviedo

Catedral de San Salvador y estatua de La Regenta

La Catedral de Oviedo, de estilo gótico, es una visita obligada que te llevará entre 45 y 90 minutos dependiendo el recorrido que quieras hacer. Visitarás entre otras cosas la Cámara Santa, el museo y el claustro.

Con la entrada llevas incluida una audioguia y un mapa que te indica los dos recorridos, el corto de 45 minutos y el largo de 90.

Tras la catedral es indispensable acercarte a la Fuente de Foncalada, Patrimonio de la Humanidad  al igual que la otra iglesia prerrománica de Oviedo, San Julián de los Prados.

Iglesia de San Julián de los Prados, Oviedo

Iglesia de San Julián de los Prados

Además de esto puedes acercarte a visitar el Teatro Campoamor, el principal teatro de la ciudad y donde se entregan los Premios Princesa de Asturias. O ver  la estatua de Woody Allen  o pasear por el Campo de San Francisco, un bonito parque donde encontrarás una estatua de Mafalda.

Dónde comimos

Para comer elegimos La Gran Vetusta, muy cerca de la catedral. La comida muy buena, sobre todo la ensalada de quesos asturianos, pero fueron lentísimos sirviéndonos, y eso que no había mucha gente, así que perdimos demasiado tiempo.

Día 5: Ribadesella

Ribadesella además de ser el lugar donde finaliza el conocido Descenso del Sella, es una bonita localidad por la que pasear y acercarse a la playa o realizar deportes naúticos. Así que no debes perdértela.

Si vas en autobús, sobre todo en verano, ten en cuenta que probablemente tengas retrasos, no hay mucho tráfico pero el tipo de carreteras y los distintos contratiempos que se encuentra el bus en su viaje, hacen que sea imposible cumplir los horarios. En la estación de Ribadesella no hay, además, ningún tipo de información para el viajero.

Muy recomendable, además de pasear por sus calles, es hacer el recorrido que lleva, subiendo por el Camino de Guía hasta la Ermita de Guía para bajar después junto al mar  por el Paseo de la Grúa, donde está la Ruta Histórica del Puerto: seis murales en cerámicas diseñados por Mingote que cuentan la historia de la localidad desde la prehistoria hasta nuestros días.

Mirador y Ermita de Guía, Ribadesella

Mirador y Ermita de Guía.

La localidad está dividida en dos partes por el río Sella que aquí desemboca al mar. Cruzando al otro lado puedes pasear por el paseo de la Playa de Santa Marina o bañarte en esta playa que es muy tranquila. En este lado también encontrarás sus conocidas casas de los indianos y junto al puente un típico hórreo asturiano.

En Ribadesella puedes visitar la Cuevas de Tito Bustillo, pero debes sacar las entradas con bastante antelación. Cuando fuimos no quedaba ya ninguna entrada para el resto del mes.

Dónde comimos

Aunque hay múltiples locales para comer elegimos La Terraza. Aquí pudimos probar la fabada asturiana, y nos atendieron rápida y correctamente.

 

 

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Plaza Mayor de Trujillo

Visitar Trujillo

Cuando llegamos a Trujillo era todavía relativamente temprano, así que tras dejar el coche, decidimos desayunar y recuperar energía. ¡Bien hecho! Pronto nos dimos cuenta que nos iba a tocar caminar siempre hacia arriba, por calles empinadas y empedradas, de hermoso ambiente medieval. Pero el esfuerzo merece la pena si quieres conocer esta pequeña localidad, cuna de descubridores como Pizarro u Orellana, y cuya visita puede realizarse en una sola mañana.

La primera parada de la mañana fue la maravillosa Plaza Mayor. Aunque en este caso nos encontramos con que estaba llena por decenas de lonas blancas, que protegían los puestos de queso de su conocida feria. Unas vueltas para encontrar la forma de acercarse a la oficina de turismo y para contemplar uno de los monumentos más conocidos de Trujillo, la estatua dedicada a Pizarro. Después es necesario hacer una parada en la majestuosa Iglesia de San Martín. Esta será la primera iglesia a la que entremos y también la primera vista panorámica de la localidad.

Vista lateral de la Iglesia de San Martín en Trujillo

Iglesia de San Martín

Una vez fuera de San Martín, a sólo unos cuantos pasos se encuentra otro de los símbolos de la ciudad la Torre del Alfiler ahora Centro de Interpretación de la Historia de Trujillo. Damos una vuelta por sus salas y subimos hasta lo más alto de la torre. Desgraciadamente la vista desde aquí no es muy buena, el final es una salita que sólo tiene unos pequeños ventanucos desde los que mirar a la localidad que se encuentra a nuestros pies.

Un poco decepcionadas por esta experiencia seguimos la escalada hacia el castillo, eso sí parando primero en la Iglesia de Santiago, una pequeña construcción del siglo XV donde visitamos la habitación del sacristán, comprobando que la vida de este debió ser bastante espartana: una cama, una chimenea para calentarse y cocinar, y poco más forman esta reproducción de sus aposentos. Y al salir de aquí, subimos unas estrechas escaleras de caracol  para llegar a lo alto de la torre. Ahora sí la vista merece la pena desde aquí.

Vista de la Plaza Mayor e Iglesia de San Martín desde la Iglesia de Santiago

La Plaza Mayor desde la Iglesia de Santiago

Continuando con el paseo, llegamos hasta el Castillo, que se levanta sobre la antigua fortaleza árabe.

Vista del Castillo de Trujillo

Castillo

Paseamos por sus almenas y podemos experimentar en primera persona la función de vigilancia y defensa que debía tener en la antigüedad, ya que desde aquí vemos todo Trujillo y sus alrededores. Antes de irnos es imprescindible subir a la capilla de la Virgen de la Victoria, patrona de Trujillo. La pequeña capilla muestra tras una reja de hierro a la virgen, que da la espalda a los visitantes, asomada al paisaje que rodea el castillo. No vemos su cara, pero en una de las paredes hay una máquina para introducir 50 céntimos. Buscamos y finalmente, tras la ofrenda, la virgen se gira automáticamente y nos mira desde detrás de la verja. Nos quedamos sorprendidos, es una experiencia un poco extraña verla girar lentamente, con todos los turistas esperando a que los mire para poder hacer la foto de rigor.

Capilla de la Virgen de la Victoria. Castillo de Trujillo

La Virgen de la Victoria en su capilla

El castillo es una hermosa y curiosa visita, pero aún nos quedan algunas cosas por ver en Trujillo. Bajando ya de nuevo hacia la Plaza Mayor, decidimos entrar a la Casa Museo de Pizarro, donde conocemos cómo vivía el conquistador de Perú (nada que ver con la imagen que nos ha quedado de la habitación del sacristán en la Iglesia de Santiago), su historia y la de su familia.

Ya es casi la hora de comer, pero antes llegamos hasta Santa María la Mayor, la más destacada parroquia de Trujillo, y desde donde tendremos nuestra última vista panorámica de la localidad.

Altar mayor de la iglesia de Santa María la Mayor de Trujillo

Altar mayor de la iglesia de Santa María la Mayor

Trujillo desde Santa María la Mayor

Trujillo desde Santa María la Mayor

Ahora sólo queda comer y la Plaza Mayor es un buen lugar para hacerlo, ya que está llena de restaurantes y bares donde degustar la típica comida extremeña.

Mapa del recorrido

Consejos

  • Si vas en coche puedes encontrar aparcamiento en la Avenida Ramón y Cajal o una de las calles perpendiculares a esta.
  • Existe un bono que te da acceso a todos los monumentos de los que te he hablado en este recorrido además del Museo del Traje, por 5,50 €. Por separado cuestan 2,50 €. Se compra en la Torre del Alfiler.
  • Si por lo que sea entras en alguna iglesia o monumento y luego decides comprar el bono, vuelve con él y la entrada y te devolverán el dinero.
  • Para comer yo estuve en Casa Nuria, en la Plaza Mayor. El comedor es muy pequeño, pero cuenta con menús de diferentes precios y al menos lo que yo comí estaba todo bueno.
  • Sobre finales de abril y principios de mayo se celebra la Feria del Queso. La Plaza Mayor se llena de puestos y acude gran cantidad de gente. Si te gusta el queso puede ser interesante, pero ten en cuenta que estropea un poco la vista completa de la plaza.

 

 

 

Vista nocturna de la Plaza Mayor de Cáceres

Qué ver en Cáceres

Llegar al centro histórico de Cáceres es encontrarte con una ciudad medieval perfectamente conservada, de callejuelas estrechas, palacios e iglesias. Por algo se trata de una Ciudad Patrimonio de la Humanidad.

La mejor forma de conocer la ciudad es empezando por su Plaza Mayor, donde además se encuentra la oficina de turismo. Se trata de una plaza enorme, con soportales del siglo XVI y desde la que se puede ver la muralla almohade del siglo XII, de la que puedes visitar una parte desde la Torre de Bujaco, de la misma época que las murallas. La visita a esta torre incluye además de las murallas un pequeño centro de interpretación.

Plaza Mayor de Cáceres desde la Torre de Bujaco

Plaza Mayor de Cáceres desde la Torre de Bujaco

Desde las escaleras que salen a la Plaza Mayor, puedes internarte en el recinto histórico, dónde se encuentran casi todos los puntos de interés turístico.

La ciudad puede visitarse en un solo día fácilmente, eso sí está llena de cuestas, escaleras y calles de piedra. Y durante la visita subirás a varias torres, así que ve preparado para hacer ejercicio.

 

Una buena ruta sería empezar por la Plaza Mayor y subiendo justo a la izquierda, con la entrada en las escaleras de la plaza, visitar la Torre de Bujaco. Desde aquí puedes continuar hasta la Plaza de Santa María, donde encontrarás la Concatedral de Santa María y enfrente el Palacio Episcopal.

Fachada principal de la Concatedral de Santa María en Cáceres

Concatedral de Santa María

Desde aquí, puedes dirigirte al Palacio de Carvajal donde además de otra oficina de turismo, puedes encontrar un pequeño pero bonito jardín en el que destaca una hermosa higuera centenaria.

La siguiente parada es el Palacio de los Golfines de Abajo. Uno de los más importantes de la ciudad. Puedes hacer una visita guiada que dura unos 50 minutos, con grupos reducidos. Pero si tienes poco tiempo puedes ver sólo el exterior ya que el interior corresponde más a las distintas remodelaciones que fue haciendo la familia hasta el siglo XIX que a su origen del siglo XVI. Lo más destacado es la Sala de Armas, la más antigua del palacio y donde aparecen los distintos escudos y linajes que fueron uniéndose a la familia, así como los retratos de los primeros miembros.

Para continuar llegamos a la Plaza de San Jorge donde se encuentra la impresionante iglesia de San Francisco Javier, sobre unas imponentes escaleras a cuyos pies podrás ver una representación del patrón de la ciudad, San Jorge, matando al dragón.

Plaza de San Jorge e iglesia de San Francisco Javier

Iglesia de San Francisco Javier

Puedes visitar la iglesia y subir a los dos campanarios, pero para subir el primer tramo hasta el coro tienes que usar una escalera de caracol estrecha y empinada, no apta para todo el mundo, y los campanarios tienen unas rejas de metal que impiden disfrutar totalmente de las vistas.

En la misma plaza de San Jorge puedes entrar a unos pequeños pero encantadores jardines, eso sí, están justo en la entrada de una cafetería y parecen parte de ella, no te preocupes que puedes entrar tranquilamente. Es el  Jardín de Doña Cristina de Ulloa.

A un lado de la iglesia, justo en las escaleras, se encuentra en Centro de Divulgación de la Semana Santa, es gratuito y dentro puedes además visitar el Aljibe del Convento de los Jesuitas.

La siguiente parada es la Plaza de las veletas, donde se encuentra la Casa de las Veletas, actual Museo Provincial de Cáceres. Lo más destacado de este museo es la visita al aljibe, uno de los pocos restos árabes que quedan en la ciudad.

Aljibe en el interior del museo Provincial de Cáceres

Aljibe árabe

Desde aquí puedes pasear por el barrio judío y el barrio de San Antonio, donde encontrarás el Baluarte de los Pozos, otro de los restos árabes de Cáceres.

De esta manera recorrerás prácticamente toda la parte histórica. Puedes después pasear por sus callejuelas, perderte y descubrir muchos otros palacios, torres e iglesias.

Para comer

En la Plaza Mayor tienes una gran cantidad de lugares para comer. En Cáceres puedes probar un excelente jamón y otros derivados del cerdo, así como diversos tipos de quesos, principalmente de oveja. Muy típica de Extremadura es la Torta del Casar. Además son típicas las migas.

Aunque estuvimos poco tiempo, comimos bastante bien en El Requeté.

Consejos

  • Nos alojamos en el hotel Barceló V Centenario, es un hotel muy bueno y moderno, con precio medio, pero un poco alejado del centro, una media hora andando. Sin embargo hay un autobús que te deja prácticamente en el centro en diez minutos y si vas en coche, en la puerta del hotel hay bastante sitio para aparcar.
  • Tomar una caña en la Plaza Mayor es un poco caro.
  • En la oficina de turismo nos dijeron que para tapear estaba bien el Paseo de Cánovas. Está separado del centro y cuando llegamos no vimos prácticamente ningún sitio. Todavía no sabemos si hay que meterse por alguna calle o qué.
  • Si vas en un puente o temporada alta, puedes encontrarte con colas en todas partes y el centro y los bares llenos. Es una escapada interesante para un fin de semana cualquiera.
  • Puedes reservar las entradas del Palacio de los Golfines de Abajo, ya que entran pocos visitantes cada hora y puede que los tickets estén agotados.
  • A finales de abril y principios de mayo se baja la Virgen de la Montaña a la Concatedral y se celebra el novenario. Esto quiere decir que aunque puedes entrar vas a encontrar la iglesia llena de fieles y con culto prácticamente a cualquier hora, así que no podrás hacer la visita turística normal.

 

 

Una mañana en Pastrana, Guadalajara

Pastrana es uno de esos pequeños pueblos castellanos de calles estrechas y empinadas, y casas de piedra. Aunque cuenta con varios lugares emblemáticos que visitar, lo más interesante es pasear por sus calles y conocer lo más típico de un pueblo castellano.

Calle típica de la localidad de Pastrana

Esta es una de las típicas calles de Pastrana, empinada y con casas bajas.

Si llegas en coche, es fácil encontrar un aparcamiento público, cerca de la Plaza del Moco (si se llama así) y junto al cementerio (puedes ver la localización en el mapa). Desde el aparcamiento puedes dirigirte al casco urbano de la localidad, que está muy, muy cerca.

Uno de los primeros lugares que encontrarás es la Fuente de los Cuatro Caños. En ella destacan cuatro mascarones en relieve, de los que salen los caños del agua. El significado de estas figuras no se conoce, aunque hay distintas teorías: algunas dicen que representan las estaciones del año, y otras que aluden a las edades del hombre.

Vista de la Fuente de los Cuatro Caños

La Fuente de los Cuatro Caños y sus cuatro mascarones, de los que no conocemos el significado.

Siguiendo el paseo por las calles, es fácil llegar hasta la Plaza del Ayuntamiento, donde además encontramos su Iglesia Colegiata. Pastrana forma parte de una serie de pueblos unidos por las “Huellas de Santa Teresa” y en la colegiata se han instalado varios paneles informativos sobre la santa y su relación con la localidad. Tiene además una importante colección de tapices que puedes conocer con una visita guiada.

Altar Mayor de la Iglesia Colegiata de Pastrana

Altar Mayor de la Iglesia Colegiata de Pastrana

Desde aquí, y siguiendo la Calle Mayor, se llega a la plaza más importante de Pastrana, la Plaza de la Hora, denominada así porque durante su encarcelamiento en el Palacio Ducal, la Princesa de Éboli tenía permitido salir una hora al día a un balcón que daba a esta plaza. Desde aquí, además, podrás disfrutar de una buena vista de los alrededores de la localidad.

Vista de la Plaza de la Hora y su cruz de piedra central

Esta era la vista de la que la Princesa de Éboli disfrutaba durante su encierro en el Palacio Ducal

Quizá el monumento más importante de Pastrana es el Palacio Ducal, de claro estilo renacentista. Hoy pertenece a la Universidad de Alcalá, ha sido restaurado y puede visitarse con un guía.

Vista de la fachada principal del Palacio Ducal de Pastrana

El Palacio Ducal, de estilo renacentista, es el monumento más destacado de Pastrana. Aquí se encuentra además la oficina de turismo.

Desde aquí es interesante dar un paseo por las calles, acercarse al Palacio Viejo o al Convento de San José, fundado por Santa Teresa de Jesús.

Más lejos del casco urbano se encuentra en convento del Carmen, otra de las fundaciones de Santa Teresa.

Además este año es Año Jubilar Teresiano. He de decir que mi interés por Santa Teresa es más cultural que religioso, pero si eres católico, Pastrana presenta en 2017 un aliciente más para ser visitada.

Consejos

  1. Si llegas en coche ten en cuenta que casi todo el viaje es por carreteras secundarias y que tendrás que atravesar varios pueblos, lo que hará que la marcha sea más lenta de lo normal y debas aumentar la precaución.
  2. Para visitar el Palacio Ducal, el Museo de Tapices y el Convento del Carmen hay que cotratar en la oficina de turismo, que se encuentra en el Palacio Ducal, una visita guiada. Cuesta 4 €, el palacio tiene una visita a las 12.30 y a las 16, y el Convento del Carmen sólo por la tarde. Si quieres hacer una visita sólo de mañana como hice yo, no vas a poder ver todos los monumentos que pagas con la entrada.
  3. El dulce típico de Pastrana son los borrachos. Son unos pastelillos muy, muy, muy jugosos y dulces, con bastante sabor a canela. Puedes comprarlos en cualquier pastelería.
  4. Mejor programar la visita en otoño o primavera, en Guadalajara y en pleno verano vas a pasar mucho calor.

Visitar Valladolid en un día

Valladolid es una ciudad relativamente pequeña pero con bastante actividad cultural y bastantes puntos de interés turísticos que puedes visitar en un día fácilmente. Además, en AVE desde Madrid sólo tardarás una hora en llegar, lo que la convierta en una buena opción para pasar un día. Además la estación está muy cerca del centro, con lo que podrás empezar tu visita nada más bajar del tren.

Desde la estación de tren el primer punto destacable  es la Plaza de Colón y prácticamente al lado el jardín más importante de la ciudad, Campo Grande, por el que podrás dar un bonito paseo y acercarte a contemplar sus hermosos pavos reales.

Saliendo de Campo Grande encuentras el impresionante edificio de la Academia de Caballería junto a la Plaza de Zorrilla, una de las más importantes de la localidad.

Edificio de la Academia de Caballeróa

La Academia de Caballería alberga en su interior un museo militar.

Desde aquí puedes dirigirte siguiendo la calle de Santiago hasta la Plaza Mayor. Esta calle es una de las más comerciales de Valladolid, y antes de llegar a la Plaza Mayor puedes pararte en el Centro Comercial Las Francesas, que se ha construido aprovechando el claustro de una antiguo convento, que hoy todavía puedes visitar, y cuyo suelo estás decorado con tabas (huesos de animales).

La Plaza Mayor de Valladolid es una elegante  construcción y una de las plazas más grandes de España. Destacan en ella el ayuntamiento y la estatua del Conde Ansúrez.

Plaza Mayor de Valladolid con el ayuntamiento al fondo

La Plaza Mayor es el principal centro de paso, y su edificio principal es el ayuntamiento.

Una vez aquí puedes dirigirte hasta la Plaza de San Pablo, dónde puedes visitar uno de los más interesantes edificios de la ciudad, la Iglesia de San Pablo, con su magnífica fachada.

Plaza de San Pablo e iglesia de San Pablo en Valladolid

La iglesia de San Pablo de estilo gótico destaca por su fachada, y en su interior se encuentra enterrado el duque de Lerma.

También aquí se encuentran el Palacio Real y el Palacio de Pimentel, y justo detrás de la iglesia el Museo Nacional de Escultura, en su sede central del Colegio de San Gregorio, aunque parte de su colección se encuentra también en los cercanos Palacio de Villena y Casa del Sol. Para mí visitar el Museo Nacional de Escultura es una cita imprescindible si vas a Valladolid, no sólo por las obras que contiene este museo, si no también por cómo están expuestas creando espacios muy interesantes.

Ahora volviendo hacia la zona del ayuntamiento es imprescindible visitar el Pasaje Gutierrez, una galería comercial cubierta, construida a finales del siglo XIX, y que destaca por su estilo modernista. Desde aquí puedes llegar hasta la Catedral y enfrente visitar el edificio de la Universidad. Tras esto puedes dirigirte a la parte trasera de la Catedral para visitar Santa María de la Antigua, y muy cerca de aquí la Iglesia de San Benito y la Iglesia de las Angustias, enfrente del Teatro Calderón.

Consejos

  • Si visitas Valladolid entre semana y fuera de la temporada turística encontrarás una ciudad muy tranquila e incluso puede que consigas visitar el Museo Nacional de Escultura prácticamente tu sólo.
  • La visita al Museo Nacional de Escultura te llevará unas dos horas, de martes a sábado está abierto de 10 a 14 y de 16 a 19:30. Puedes dejar esta visita para la tarde sobre todo si vas en invierno, cuando anochece más pronto, y aprovechar las horas de luz para otras visitas.
  • Para visitar el campanario de la Catedral tienes que hacerlo con la visita guiada que dura unos 45 minutos y cuesta 5 euros.

Roma, el arte está en la calle

Roma es una de las ciudades más monumentales que podemos visitar, a cada paso el turista encuentra un vestigio de la historia y se siente transportado a otra época. Hoy voy a proponerte un recorrido por las calles de Roma, visitando monumentos y lugares públicos que se encuentran en plena calle.

Villa Broghese

Podemos empezar nuestro recorrido en uno de los parques urbanos más grandes de Europa, Villa Borghese. Este enorme jardín es un remanso de paz en una ciudad tan caótica como Roma.

Lago y barcas en Villa Borghese. Roma

El pequeño lago con las barcas es uno de los mejores rincones del parque.
Foto: Belén Rico

De entre todos los rincones hermosos que tiene este enorme parque, no puedes perderte el pequeño lago donde se alquilan barcas; pero lo mejor es que te tomes tu tiempo y pasees tranquilamente por sus avenidas y arboledas. Para finalizar, sobre la Piaza del Popolo, nuestra próxima parada, Villa Borghese tiene una espectacular terraza que proporciona una magnífica vista de la ciudad.

Piazza del Popolo

Esta plaza es una hermosa muestra de Roma, con sus tres iglesias y su obelisco central, uno de los muchos que encontrarás en la ciudad. Dos de las iglesias, Santa María del Miracoli y Santa María in Montesanto, parecen gemelas pero guardan ciertas diferencias, que te invito a descubrir.

Santa María del Miracoli y Santa María in Montesanto

Dos iglesias prácticamente gemelas se encuentran en esta plaza.
Foto: Belén Rico

Piazza di Spagna

Es quizá la más conocida de las plazas de Roma, con su enorme escalera siempre repleta de gente, punto de encuentro de romanos y visitantes; y la Fontana de la Barcaccia a sus pies. No olvides subir las escaleras para descubrir un nuevo obelisco, unas hermosas vistas, y los puestos de flores y artistas que venden sus cuadros en este lugar.

Vista de la Piazza di Spagna

La Piazza di Spagna es una de las más concurridas de Roma

En esta zona encontrarás múltiples restaurantes donde puedes pararte a comer.

Fontana di Trevi

Aunque cuando yo estuve se encontraba en restauranción, este conjunto escultórico es tan impresionante que te dejará con la boca abierto. Por suerte los trabajos ya han terminado y puede disfrutarla sin estorbos. Por supuesto no puedes olvidar tirar una moneda para volver a Roma.

Piazza Venezia

Una de las más espectaculares y céntricas plazas de Roma. En ella se encuentra el monumento a Víctor Manuel II. Un monumento controvertido desde su construcción y que los romanos apodan “la máquina de escribir”.

Monumento a Victor Manuel II

El monumento a Víctor Manuel II, en la Piazza Venezia. Foto: Belén Rico

Piazza di Campidoglio

Detrás del monumento a Víctor Manuel II, en lo alto de una gran escalinata, se encuentra esta pequeña plaza dónde podrás ver una reproducción de la loba romana. Cuidado que casi no se ve, está detrás del edificio que te encontrarás de frente, y a la izquierda.

Piazza Navona

Esta es, en mi opinión , la más impresionante de las plazas de Roma, con su incomparable Fuente de los Cuatro Ríos, obra maestra de Bernini. Es uno de los lugares de Roma que no puedes perderte y que te dejará sin respiración.

Vista de la Fuente de los Cuatro Ríos

La Fuente de los Cuatro Ríos en la Piazza Navona es una de las más bellas obras de arte que encontrarás en la ciudad
Foto: Belén Rico

Aquí puedes también hacer una parada para tomar un helado en alguna de sus heladerías.

Campo de’ Fiori

Una plaza llena de vida y ambiente. Tanto por la mañana, con su concurrido mercadillo, como de noche llena de locales y terrazas. Sin embargo en el pasado esta plaza tenía una función bastante más tétrica, aquí era donde se realizaban las ejecuciones públicas, algo que se recuerda con la estatua dedicada de Giordano Bruno, que fue quemado aquí en 1600, acusado de herejía.

Trastevere

El barrio con más ambiente de Roma, es el lugar ideal para terminar la jornada cenando en cualquiera de sus múltiples locales. Lleno de gente, de restaurantes, terrazas y puestos callejeros de artesanía, es una parada imprescindible para el turista, sin dejar de tener ese ambiente de barrio típico, con la ropa colgada en las ventanas de las casa y sus calles estrechas y laberínticas.

Visitar las iglesias más impresionantes de Roma

E l viaje a Roma no sería completo si no visitaras las principales iglesias de esta ciudadd que cuenta con más de 1000 templos cristianos. Todas ellas son increibles obras de arte, pero en un viaje normal de vacaciones, el turista se ve obligado a elegir. En este artículo voy a darte una pequeña selección de las que creo que son imprescindibles, para que luego decidas entre estas, añadas otras que por diversas razones puedan interesarte o hagas tu propia selección. En este caso te recomendaría que contrastaras información de blogs diferentes, guías y páginas oficiales, para no perder el tiempo y que el recorrido se adapte mejor a tu viaje.

Basílica del Vaticano

Ya he dedicado un post anterior al Vaticano, así que poco voy a repetir, salvo recordar que se trata del centro de la religión católica y que aquí se encuentra la tumba de San Pedro. Todo es grandioso en la basílica, y es desde luego una visita imprescindible en Roma. También te recomiendo la subida hasta la cúpula, que cuesta unos siete euros, pero de la que no te arrepentirás.

Vista de la Plaza de San Pedro y la Basílica del Vaticano

La Basílica del Vaticano se encuentra en la colosal Plaza de San Pedro del Vaticano
Foto: Belén Rico

San Pietro in Vincoli

La fama de esta iglesia se debe sobre todo a la famosa escultura de Moisés que se encuentra en su interior, realizada por Miguel Ángel, y que forma parte del conjunto escultórico de la Tumba del papa Julio II. También en esta iglesia se encuentran las cadenas de San Pedro.

Vista de la Tumba de Julio II y Moisés de Miguel Ángel

La escultura de Moisés, una de las más famosas obras de Miguel Ángel, es la parte central del conjunto de la tumba de Julio II
Foto: Belén Rico

Santa María de la Vitoria

Aunque no es una de las más conocidas o destacables, alberga en su interior una escultura de gran belleza creada por Bernini: el Éxtasis de Santa Teresa.

Santa María de la Concepción: Cripta de los Capuccinos

Lo más interesante de esta iglesia es su cripta, donde se conservan lo esqueletos de cientos de monjes capuccinos. Los huesos de todos estos hombres se han utilizado para “adornar” la cripta, con lo que techos y paredes están cubiertos del huesos, e incluso algunas lámparas están hechas con los restos de los monjes. Además algunos esqueletos han sido reconstruidos, y se mantienen en poses de maniquíes como si fueran simples muñecos. Una visita lúgubre pero interesante que no te dejará indiferente. Dentro de la cripta no está permitido tomar imágenes.

Santa María la Mayor

Una de las más importantes iglesias de Roma, parada imprescindible para cualquier visitante, y primera basílica cristiana dedicada a la virgen.

Portada de la Basílica de Santa María la Mayor

Santa María la Mayor es una de las cuatro basílicas mayores de Roma, junto a San Pedro, San Juan de Letrán y San Pablo Extramuros
Foto: Belén Rico

San Juan de Letrán

Otra de las más importantes iglesias de Roma, y la iglesia más antigua del mundo. Junto a ella, en la acera de enfrente, no olvides acercarte a la “Scala Santa”, unas altas escaleras que suben hasta una capilla y que los devotos suben de rodillas.

Portada de la iglesia de San Juan de Letrán

San Juan de Letrán es Patrimonio de la Humanidad desde 1980
Foto: Belén Rico

El Panteón

Aunque en esta iglesia se encuentra la tumba de Rafael, su importancia arquitectónica es debida a que se trata de uno de los monumentos mejor conservados de la época de la Antigua Roma, y que de templo dedicado a los dioses pasó a convertirse en iglesia católica. Hoy en día sigue siendo un templo católico aunque su conservación es asumida por el estado italiano.

Fachada del Panteón

El Panteón es además de iglesia católica uno de los más impresionantes templos romanos conservados
Foto: Belén Rico

Otras iglesias interesantes

Si todavía te queda tiempo, y ganas de ver iglesias, hay otras también interesantes como Santa María del Popolo, El Gesú, Santa María del Trastévere, Santa María de los Ángeles, etc, etc, etc.

Mapa de iglesias de Roma

A continuanción puedes consultar un mapa con las iglesias de las que hablo más arriba. En verde son las más destacadas y en amarillo otras iglesias interesantes. ¡Disfruta de tu viaje!

 

Consejos

  • En verano asegúrate de llevar la ropa adecuada, nada de hombros al aire o pantalón corto, o no te dejarán entrar.
  • En San Juan de Letrán puedes visitar el claustro pagando 5 euros, aunque en realidad estás pagando una audioguía de toda la iglesia. Si vas a pagar hazlo primero para tener la audioguía durante la visita a la iglesia también.
  • Cuando pagas la entrada al claustro y la audioguía de San Juan de Letrán tienes que dejar un carnet de identidad o un pasaporte en la taquilla. Se ve que no se fían mucho de los turistas.
  • La Cripta de los Capuccinos  forma parte de un pequeño museo sobre la orden. Tienes que recorrer todo el museo para poder ver la cripta.

El #Vaticano. Un país en el interior de #Roma.

La gran cúpula de El Vaticano es uno de los elementos más reconocibles de Roma, que se puede ver desde muchos de los puntos turísticos de la ciudad. Y esto a pesar de formar parte de un estado independiente, Ciudad del Vaticano. Al igual que esta magnífica semiesfera todo en este pequeño país está hecho a gran escala, todo es llamativo, dorado, gigante; todo deja pequeño al visitante, transmitiendole una enorme sensación de insignificancia.

Los museos vaticanos son un impriscindible para los amantes del arte, y no sólo porque en ellos se encuentre la gran obra de Miguel Ángel, la Capilla Sixtina, si no por todas las salas, llenas de obras de arte de todas las características: esculturas, pinturas, libros, mapas, muebles, relojes, tapices, vidrieras, etc. Siglos de historia del arte, historia de la humanidad e historia de la religión, en un sólo entorno único. Y los visitantes van recorriendo una tras otra estas salas, decoradas con techos dorados y gigantescos frecos, paseando uno detrás de otro, con los ojos y la boca abierta, hasta que ya uno no sabe de qué asombrarse más y con la sesación de que seguramente algo importante se ha perdido en la visita, porque es desde luego, imposible verlo todo por completo. Por eso es mejor hacerese con una buena guía, y buscar aquello que más nos interesa para disfrutarlo tranquilamente. Por supuesto es imprescindible entrar en la Capilla Sixtina y detenerse un buen rato, aunque se encuentre repleta de gente, y no olvidar una de las más grandes obras de Rafael, La Escuela de Atenas, situada en la Stanza del Sello, una de las hoy conocidas como Stanzas de Rafael.

Vista del fresco "La Escuela de Atenas"

El fresco “La Escuela de Atenas” de Rafael es una de las joyas de los Museos Vaticanos.
Imagen: Belén Rico

Una vez que nuestra visita ha terminado, como no podía ser menos, la despedida de estos museos se hace por otra gran obra de arte de grandes dimensiones, la Escalera de Bramante.

Pero el Vaticano no es sólo sus impresionantes museos. Es imprescindible visitar la gigantesca plaza de San Pedro y su basílica. Esta majestuosa obra arquitectónica deja sin repiración por su grandiosidad. Miles de turistas entran continuamente, desde primera hora de la mañana hasta última de la tarde, esperando largas colas, pero dentro de esta enorme iglesia siempre hay sitio, no te sientes agobiado, no está lleno de gente, podéis imaginar las dimensiones de este monumento. Y dentro, todo son dorados, grandes figuras, grandes columnas.

Baldaquino de San Pedro

El Baldaquino de San Pedro, obra monumental creada por Bernini.
Imagen: Belén Rico.

Tan grande es todo, que si no fuera por la cantidad de visitantes haciendo fotos, su más importante tesoro pasaría desapercibido en uno de los laterales de la gigantesca basílica, La Pietà de Miguel Ángel, esa hermosa y blanquisima escultura de la virgen acogiendo en su regazo a su hijo muerto. Una pena tener que verla desde tan lejos y con un cristal protector, totalmente necesario, pero que disminuye en cierta manera la impresionante belleza de esta gran obra de escultura.

Vista de la escultura "La Pietà"

Dentro de la Basílica de San Pedro “La Pietà” es una de las obras que no hay que perderse.
Imagen: Belén Rico

Otra de las visitas imprescindibles, si tienes buenos pulmones y buenas piernas, es la subida hasta la cúpula. La vista desde lo alto es hermosa, pero similar a la que puedes encontrar en otros monumentos, otras ciudades y otros países, añadiendo además una tupida reja que molesta bastante. Pero merece la pena subir, primero por una primera parada en el interior de la cúpula que te permite ver desde cerca tan magnífica obra de arquitectura, y, segundo, por las escalera tan extrañamente construidas, donde encontrarás pasillos estrechísimos de paredes inclinadas, que giran y giran hasta hacerte sentir mareado.

Y cuando termines tu visita, justo al lado de la salida, párate a sacar una imagen de los guardias suizos, con sus caras imperterritas y sus curiosos uniformes.

Miembros de la Guardia Suiza con sus uniformes típicos.

Junto a la Basílica de San Pedro encontrarás un puesto de la Guardia Suiza.
Imagen: Belén Rico.

Consejos

  • Saca las entradas online para los Museos Vaticanos, así no tendrás que esperar cola.
  • Los museos son un auténtico laberinto, hazte con una guía y decide qué es lo que no quieres perderte porque no lo vas a poder ver todo.
  • La Capilla Sixtina se llena de gente, hay momentos en que está abarrotada, es preferible entrar cuanto antes, luego puedes seguir con tu visita aunque no sigas el orden recomendado.
  • Si  no vas muy pronto vas a tener que esperar mínimo una hora para entrar a la Basílica de San Pedro, sobre todo en verano la cola puede llegar a dar la vuelta a toda la plaza.
  • Si tienes problema de salud recomiendan que no subas a la cúpula, probablemente no sea una advertencia exagerada.
  • En verano lleva ropa “adecuada”, nada de pantanlones cortos, minifaldas u hombros al aire, son muy exigentes con esto y en mi visita vi varias personas que se quedaron fuera después de esperar hora y media a pleno sol en agosto.
  • La entrada a la Basílica es gratuita pero subir a la cúpula cuesta 5 € sin ascensor y 7 € con ascensor. Eso sí, el ascensor sólo sube una parte, desde donde te deja todavía te quedan 320 escalones por subir. Te recomiendo la subida en ascensor.
  • Llévate botellas de agua, te dejan subir con ellas, y a la salida del ascensor a la cúpula, además de unos baños, hay una fuente de agua potable para refrescarte. A la bajada también podrás rellenar la botella y entrar al baño.
  • Recuerda, zapatos cómodos para la cúpula, como mínimo vas a subir 320 escalones.

 

Vista de los Foros de Roma

Roma, una ciudad para el turismo.

Roma es uno de los principales destinos turísticos de Europa y esto se nota en sus calles, sus monumentos y su ritmo. La ciudad es caótica y está repleta de gente, sobre todo si la visitas en temporada alta. Cualquiera de sus principales monumentos se encuentra rodeado de gente haciendo fotos o directamente haciendo cola para entrar; de vendedores callejeros y de restaurantes, heladerías, tiendas de souvenirs, etc. Viajar a Roma implica aceptar esto y también el hecho de que en algún momento te puedas sentir agobiado con las cantidad de gente, los vendedores de “palos de selfie” que te persiguen o los camareros de restaurantes que te reclaman para que entres a su establecimiento.

Una vez dicho esto hay que  dejar claro también que Roma es una ciudad que debe visitarse al menos una vez en la vida, ya que a cada paso que das encuentras una obra de arte impresionante, un resquicio del pasado o un rincón típico. Además algunos de sus monumentos son tan importantes que nadie debería perdérselos, y verlos en un libro o una imagen no es lo mismo.

Dicho esto queda en tu mano el decidirte por este destino, y sobre todo elegir la época del año. Nunca vas a encontrar la ciudad vacía, pero ir en temporada alta implica encontrarla dedicada por entero al turismo, con todo lo que esto implica.

Vista de la Plaza Navona con al Fuente de los Cuatro Ríos en el centro.

La Piazza Navona es uno de los lugares más hermosos y más visitados de Roma.

En cuanto a qué puntos son aquellos imprescindibles en tu viaje, te voy a dar 6 que para mi nadie debería perderse aunque realice un viaje muy corto a la ciudad:

  1. El Vaticano y sus museos.
  2. La iglesia de San Pietro in Vincoli, donde se encuentra el Mausoleo del Papa Julio II con su impresionante Moisés.
  3. La Piazza Navona, y sobre todo la Fuente de los Cuatro Ríos.
  4. La Fontana de Trevi, impresionante incluso ahora que está en restauración.
  5. Los Foros y el Coliseo.
  6. El barrio Trastevere.

Otro punto a tener en cuenta si vas a viajar a Roma es que no se trata de una ciudad barata, tienes que buscar para comer o beber a un precio normal, y sobre todo en los puntos más turísticos es posible que la cuenta al final te suba más de lo que habías pensado.

Consejos

  • Ve preparado a estar continuamente diciendo “no” a venderdores ambulantes, camareros de restaurantes, etc. No te agobies, es cuestión de acostumbrarse.
  • Aunque en cuanto te paras viene alguien a intentar que te sientes en su mesa, párate a ver la carta y mira bien los precios. Si no te convence vete sin problema aunque tengas detrás a un camarero intentando convencerte, no tengas vergüenza en este sentido.
  • Mucho cuidado con el tráfico, la fama de que los romanos van como locos por las calles es totalmente cierta. Y no esperes que paren en los pasos de cebra si estás esperando. Los semáforos los respetan más, eso sí.
  • Lleva botellas de agua rellenables, hay mil fuentes de agua potable donde refrescarte y beber. Si vas en verano esto es fundamental.
  • En verano se hace imprescindible un buen sombrero.
  • Lleva zapato cómodo, vas a andar mucho, mucho, mucho.
  • Si llevas ropa con los hombros al aire, pantalón corto o una falda corta lleva siempre un pañuelo con el que puedas taparte o en muchas iglesias no podrás entrar. He visto gente que después de esperar hora y media en el Vaticano, a pleno sol, no han podido entrar porque se les veía un poco el hombro (no, con esto no tienen piedad y son bastante desagradables).
  • Las entradas a los principales monumentos puedes sacarlas online, hay diversas páginas para hacerlo, yo utilicé coopculture y no tuve ningún problema.

Roma es para ti si:

Te gusta el arte, te gustan las ciudades, te gusta que haya gente en todas partes, si no has estado antes (porque hay que visitarla al menos una vez en la vida), si eres católico (claro), si vas con la familia, si eres joven y te gusta salir (Roma tiene buen ambiente nocturno).

Patio del Museo Arqueológico Nacional dedicado a Roma

Visitar el Museo Arqueológico en Madrid

Lo primero que tengo que decir sobre el Museo Arqueológico Nacional, es que si lo visitasteis antes de su remodelación deberíais  ir pensando en volver. El museo ha dado un cambio total, pasando de un museo antiguo y no muy cuidado a convertirse en un museo moderno, interesante, y muy bien montado. De esta manera desde que pasas por la puerta se convierte en un túnel del tiempo que recorre desde la Prehistoria hasta la Edad Moderna, organizado todo de manera que se han creado ambientes diferentes para cada una de las épocas históricas, ayudando a contextualizar el contenido.  Todo esto con interesantes paneles informativos y audiovisuales muy bien realizados.

Sala del Mundo Medieval

Los ambientes cambian según vamos cambiando de época, así el medievo se sume en la oscuridad

Entrar en el museo significa desde el primer momento sumergirte en la historia, y lo primero que te encuentras son dos grandes paredes, con un gran montaje Audiovisual donde se refleja de forma cronológica toda nuestra historia, y desde aquí pasamos a contemplar un gran mapa de laPenínsula Ibérica donde se reflejan todas las civilizaciones que han pasado por nuestra tierra.

Menhires en la sala de la prehistoria. MAN

Todas las piezas están contextualizadas y muy bien explicadas.

Desde aquí el visitante recorre desde la prehistoria hasta la Edad Moderna, de una manera muy fluida y con una excelente presentación de las piezas.

Entre las obras que no te puedes perder: la Dama de Elche, el Bote de Zamora, la Dama de Baza… Pero sobre todos disfruta del recorrido y aprovecha para dar un repaso a tus conocimientos de historia.

Dama de Elche. Museo Arqueológico Nacional.

Quizá la obra más representativa del museo es la Dama de Elche.

Consejos

  • Tómate tu tiempo, es un museo enorme y merece la pena verlo con tranquilidad. La visita puede durar unas tres horas.
  • En día de fiesta, si no vas pronto, puedes encontrar cola en la entrada.
  • Es ideal para visitar con niños, ya que es educativo y entretenido a la vez.
  • Ten cuidado con perderte, la única pega del museo es la poca señalización del recorrido. Puede que te dejes algo en el tintero sin darte cuenta. Sobre todo recuerda visitar las secciones de Egipto y Grecia, en la segunda planta.
  • Las secciones de Roma y Edad Media son de lo mejor del museo. No te las pierdas.